En esta jornada podría tocarle a Bellvis (CD Numancia) frente a "su" Valencia CF, o a Nacho (Málaga CF) que se enfrenta a "su" Getafe. En total, cerca de 40 partidos de Liga BBVA estarán afectados esta temporada por las 'cláusulas del miedo', aquellas que impiden enfrentarse al equipo que les ha cedido. Ético o no, son hoy asumidas por todos. Por los clubs propietarios que las exigen, por los equipos receptores, por los agentes y por los propios jugadores, que muchos las firman sin leer la letra pequeña. Unos dicen que es una maniobra absurda de los directivos deportivos que desvirtúa la competición. Otros que es una exigencia tan inteligente como cobarde. Los más, que es un atentado a la libertad de trabajo. Y hay quien sostiene que tiene guasa pagar a un jugador para que te acabe marcando un gol.
El fútbol reparó en estas cláusulas cuando el madridista Granero, hace un par de temporadas, se fue al Almería. El R. Madrid, sin embargo, no es el único que se agarra a esta cláusula. También Villarreal, Valencia, Depor, Atleti, Racing, Mallorca... No es el único pero sí fue de los primeros. Partió de una polémica surgida con Munitis cuando se fue al Racing y de un triunfo en El Sardinero con gol del cántabro. El caso Morientes resultó después el detonante definitivo. El Mónaco echó al Madrid de la Champions 03-04 con el delantero como verdugo marcando en la ida (4-2) y en la vuelta (3-1).
Opiniones hay para todos los gustos. A Callejón le sentó como una patada no acudir al Bernabéu. Nadie, ni el club ni sus agentes, le advirtió de la imposibilidad por contrato de viajar a Madrid. Incluso, en lo que creía su regreso, se prestó para realizar entrevistas hasta el penúltimo día. Pero no pudo jugar. Y la Liga que viene, tampoco. El delantero no ocultó su malestar. "Fue un disgusto porque para mí era especial". Schuster lo zanjó rápido. "No puede estar molesto. Firmó la cláusula".
Pellegrini, en el Villarreal, sostiene que es mejor que no sean alineados. "Si juegan es perjudicial para ellos mismos, tanto para bien como para mal". No todos los jugadores lo ven igual. Javi Moreno, hace unos años, se ofreció a pagar la mitad de los 180.000 euros con los que el Zaragoza hubiera debido indemnizar al Atleti en caso de alinearlo. Sea como fuera, este tipo de cláusulas se van sofisticando con el tiempo. Que se lo pregunte a Abel Buades (Alicante) que no pudo jugar ante el Nástic por que se lo impedía una cláusula de su... traspaso! Ya ni cesión. "En el fondo es lógico que los clubs quieran protegerse", asegura Rodri, representante de renombre. Y si los agentes lo asumen es que ya resulta imparable.
El Mundo deportivo