Debut casi soñado. Aitor Ramos se bautizó como león ante el Milan, y a punto estuvo de hacerlo por todo lo alto. El canterano entró en el minuto 70 sustituyendo a su tocayo Aitor Ocio y casi marca el gol que hubiera supuesto el triunfo de los de Caparrós. El de Bermeo demostró un gran desparpajo en el tiempo que estuvo en el verde, pidiendo en todo momento el balón y no escondiéndose. En su primer minuto como rojiblanco estuvo a punto de liarla. Balón colgado que Llorente deja muerto en el área, Aitor Ramos se desmarca, pero remata en posición forzada y el esférico se marcha por encima de la portería italiana.
No fue la ocasión más clara que tuvo en sus botas. Pocos minutos gozó de otra para desnivelar el partido. El balón le llegó a Aitor Ramos cerca del área pequeña tras una buena jugada por banda derecha, el canterano tuvo todo el tiempo del mundo para pensar lo que quería hacer, pero falló la oportunidad. Quiso poner el balón en el otro palo, pero su disparo fue flojo y tropezó en un defensa rossonero.
El bermeano marró dos ocasiones, pero si continúa por ese camino tendrá más en el futuro. De momento, este fin de semana volverá con el Bilbao Athletic para jugar en Logroño
El Mundo Deportivo