Alan Dzagoev, una jóven promesa de Rusia en progresión
Se trata de un mediapunta rápido y fuerte que posee una gran visión de juego y la definición propia de un delantero centro. Su personalidad, su madurez y su excelente conducción con el balón pegado a la bota hacen de él un jugador singular y llamado a escribir su nombre entre los grandes.
Ya cuando era un niño y vivía en su Osetia natal apuntaba maneras el pequeño Dzagoev que, pronto, dejó de lado la escuela para centrarse en su única obsesión: el fútbol. Éste premió su fidelidad con una oportunidad en el Alania Vladikavkaz, equipo en el que se formó antes de su breve paso por el Krylia Sovetov y su posterior fichaje por el CSKA Moscú.
Cuando éste último equipo le incorporó, en diciembre de 2007, Dzagoev tenía, tan sólo, 17 años y se convertía en una de las incorporaciones más arriesgadas de uno de los grandes equipos del liga rusa.
Por aquel entonces, Dzagoev era un total desconocido y sólo le avalaban las actuaciones consumadas en equipos de poco rango. Sin embargo, pronto demostró que estaba preparado para dar el salto al primer equipo y ponerse bajo las órdenes de Valeri Gazzaev, el hombre al que idolatraba desde niño, concretamente, desde que tenía cinco años y el técnico dirigía al Alania, el club en el que Dzagoev daría, precisamente, sus primeros pasos.
Bajo la tutela de su ídolo, esta joven estrella se iría haciendo hueco en el equipo ruso gracias a sus asistencias, sus goles, su calidad y una perseverancia que fueron claves para que, en la temporada 2007-08, el CSKA quedara segundo en la liga rusa (cuando Dzagoev llegó, el equipo se encontraba en la zona media de la tabla) y se adjudicara la Copa de Rusia.
Sus buenas actuaciones, también sirvieron para que el seleccionador ruso, Guus Hiddink, le convocara para el Alemania-Rusia clasificatorio para el Mundial de 2010, dándole entrada en el segundo tiempo y convirtiéndole, a sus 18 años y 116 días, en el jugador de campo más joven en debutar con la absoluta (el récord total es propiedad del portero, también del CSKA, Igor Akinfeev, que se estrenó a los 18 años y 20 días).
Y si su primera temporada en el CSKA Moscú fue buena, en las posteriores no ha hecho más que mejorar llegando, incluso, a provocar el seguimiento de gran cantidad de aficionados españoles que, a buen seguro, recordarán los dos goles que le enchufó al Deportivo de la Coruña en la fase de grupos de la extinta Copa de la UEFA la pasada temporada.
Los que no le recuerden por su actuación frente a los gallegos, quizá conozcan su nombre por el presunto interés que el Real Madrid ha mostrado, recientemente, en él o por el gol que anotó en el último partido disputado por el CSKA en Liga de Campeones, frente al Besiktas.
En definitiva, Dzagoev no hace más que ganar enteros a cada actuación que consuma demostrando que rinde al mismo nivel bajo las órdenes de Gazzaev, Zico o Juande Ramos, entrenador que sigue explotando sus cualidades y que confía en las posibilidades de un jugador llamado a marcar las diferencias.