 Emiliano Daniel Armenteros, 22 años, nacido en Luis Guillón, Argentina, con pasaporte italiano. Internacional con las categorías inferiores de su país y campeón del mundo sub 20. En pocas palabras, éste es Armenteros, raza argentina en estado puro.
Emiliano comenzó a jugar a los diez años en las inferiores de Banfield, con quien debutó en Primera División a los 18 años, en un partido en casa contra Olimpo (2-0). Siempre ha coincidido con grandes futbolistas, lo que le ha hecho crecer mucho y adquirir un gran carácter competitivo. Allí compartió vestuario con Rodrigo Palacio, actual estrella de Boca Juniors, el flaco Bilos o el meta de Villarreal y Recre Barbosa. Jugó el suramericano sub 17, pero a última hora se quedó fuera de la lista del mundial. Sin embargo, el destino le guardaría otra oportunidad.
Fue traspasado a Independiente por algo menos de un millón de dólares en una complicada operación. Allí, desde su izquierda, asistió muchos de los goles que transformaba un floreciente Kun Agüero. Tras dos años en los diablos dio el salto a Europa, al Sevilla Atlético. Antes tendría tiempo de desquitarse y jugar el mundial sub 20 con la albiceleste en Holanda (2005), en el que se proclamó campeón. La selección dirigida por Messi y Gago se impuso por 1-0 a Alemania en la final. Tanto Agüero como Armenteros fueron suplentes, pero tuvieron sus minutos en el partido. "Fue increíble todo, jugar con la camiseta de mi país y ser campeón, pero si tuviera que elegir un momento, me quedo con el himno sonando en el estadio. Es algo que te hace pensar, y, sobre todo, recordar el esfuerzo personal y de toda tu familia para que hayas podido llegar hasta ahí", asegura Armenteros.
Es conocido el fervor de los argentinos o brasileños por defender el escudo nacional, algo con lo que sueñan desde pequeños, o al menos, con ser futbolistas. Armenteros da un toque de atención, con conocimiento de causa, con una madurez asombrosa: "Ya lo he comentado en algunas charlas a niños y padres en mi país, el principal error en el crecimiento de los pequeños viene provocado por la familia. Los padres quieren que el niño se convierta en el nuevo Maradona, que sea una estrella y que les solucione la vida. Y para ello les privan de muchas cosas, de la diversión de jugar a otros deportes o con juguetes, e incluso de los estudios. Después acuden a los partidos y se colocan en las tribunas para gritar a sus niños... y a los rivales y al árbitro. Los pequeños de diez años lo pasan muy mal con esa presión. Los padres se equivocan enormemente de esta manera", argumenta.
Y hablando de fútbol argentino, no podían faltar las referencias al ídolo por excelencia, Diego Armando Maradona. "Por mucho que se quieran buscar sucesores y nuevos Maradonas, todos saben que no existirá nadie como él. Como jugador fue lo máximo. Eso no lo niega nadie, y es que aunque fuera de Boca, los de River también lo afirman. Ahí no hay duda. Sin embargo, en referencia a todo lo que hizo fuera del campo, la opinión está dividida. Yo creo que si se hubiera cuidado podría haber seguido jugando hasta los 40 años. Aunque se quedara quieto en el centro del campo, podía liártela". Armenteros también opina, y de manera curiosa, sobre el debate de quién es el mejor jugador de la historia: "Es bueno que haya discusión. Pelé fue un gran jugador, pero Maradona ganó el mundial él solo. Pelé tenía a su lado a grandes jugadores". "Además, también se habla de Di Stéfano, ¿no? Pues ya tenemos dos argentinos por un brasileño. Ganamos seguro", añade entre risas.
El futuro de Armenteros sigue en el aire. Él apostó fuerte por venir a un equipo como el filial del Sevilla FC. Sabía que sería un escaparate en España y Europa. Está satisfecho con su rendimiento y quiere quedarse, pero sabe que su opción de compra de 2 millones de euros es elevada: "Venir aquí eran todo ventajas. Estoy feliz con la ciudad, con el equipo y con mi juego, sobre todo ahora, que estoy haciendo goles, ya que al final esto es lo que queda. Ojala pueda seguir aquí. Está difícil por el dinero, pero también sé que cuando vino a por mí el Steaua de Bucarest, Independiente comenzó a negociar por menos dinero de esos dos millones. Habrá que esperar al final", apunta.
Sin duda, se trata de un hombre comprometido. Un futbolista con experiencia internacional y madurez, dentro y fuera del campo. Un buen complemento para la juventud que, para lo bueno y para lo malo, conforma este vestuario. Algo que se verá acentuado la temporada que viene con la llegada de algunos juveniles.
Emiliano Armenteros, un tipo bromista pero serio trabajador, jugador con garra y sacrificio no exento de calidad. Corazón argentino.
SFC Periodico · Sevilla FC.com |