Chirri se despide de la gran familia del Real Zaragoza
En la hora del adiós. En el momento de la despedida, mis disculpas para todas aquellas personas que a lo largo de mi actividad, vinculado al Real Zaragoza, he podido dañar, molestar o enfadar. Sinceramente y de corazón no era mi intención.
Gracias, muchas gracias, a todos los que me han ayudado en mi labor, a los más cercanos y a los que el contacto no ha sido tan cotidiano.
Agradezco a la Institución Real Zaragoza, el haber confiado en mí, para desempeñar las funciones de entrenador y de coordinador, está última, en dos etapas.
Me enorgullece que un niño, que de la mano de su padre (pluriempleado como taquillero del Real Zaragoza) iba al campo de Torrero, haya podido defender a su Real Zaragoza, primero como jugador en juveniles, en el filial y profesional del primer equipo y posteriormente como técnico, con ilusión y sobre todo con fidelidad y honestidad.
En estos momentos mis sentimientos pueden más que mis palabras, por todo ello y como abonado y accionista.