Córdoba B. Siguen sin solución con el juvenil Cordero
En plena configuración de la plantilla del Córdoba B, la continuidad del canterano Cordero ha enquistado las relaciones de sus agentes -casualmente los mismos que los de Paco Jémez o Mario- y el Córdoba CF.
El conflicto nace a finales de la temporada 2006, cuando el Córdoba, que ya estaba bajo la supervisión de Campanero, Rojas y Emilio, se encontró un principio de acuerdo entre los representantes del futbolista y Enrique Orizaola, en el que se acordaba el pago de unas cantidades económicas muy por encima de las actuales pretensiones del club.
Los representantes del lucentino quisieron negociar a la baja las condiciones del contrato, siempre que Cordero se quedara en el primer equipo. Por su parte, el Córdoba también quería reservarse esa opción pero en función a los méritos del jugador, recién salido de edad juvenil.
Coincidiendo con la presentación de Mario, ambas partes retomaron las conversaciones. Aunque Cordero figura entre los máximos aspirantes a realizar la pretemporada con el primer equipo -ya la hizo el año pasado a las órdenes de Pepe Escalante-, la dirección deportiva del Córdoba no le garantiza un sitio en Segunda. La entidad blanquiverde puede retener al futbolista dos temporadas al proceder de sus escalafones inferiores, mientras que sus agentes podrían forzar su salida siempre que firme un contrato profesional con otro equipo. Ninguna de las dos partes quiere llegar a una medida extrema, pero...