De Cesc a Pacheco
El primer y más paradigmático caso de 'fuga' al extranjero fue el de Cesc Fábregas, llegado al Arsenal en 2003 cuando aún no era ni juvenil. Envuelto en polémica, el internacional español aceptó la oferta de Arsene Wenger y abría una nueva vía a los jóvenes futbolistas españoles.
Algo similar ocurrió con Gerard Piqué, uno de los fichajes del Barça para esta temporada. El nieto del ex directivo Amador Bernabéu dejó la cantera del club en 2004 para firmar con el Manchester United.
Fran Mérida tuvo incluso que esconderse en Vitoria. Con quince años, no llegó a un acuerdo para seguir en el Barcelona. Se entrenó en la capital vasca a escondidas, alejado de la presión y el ruido que generó su inminente fichaje por el Arsenal. Cuando cumplió 16 años, formalizó su llegada al club de Londres.
También Dani Pacheco, otro de los más destacados de la cantera del Barcelona, dejó el club para firmar por el Liverpool. Llegado con doce años al Barça y jugador del Juvenil A pese a estar aún en edad cadete, dejó el club para incorporarse al equipo inglés en verano de 2007.
Messi, la otra cara
Curiosamente, la gran estrella del Barcelona actual, Leo Messi, llegó al club recorriendo el camino inverso. Aterrizó en Barcelona con 13 años y mantuvo una firme progresión hasta explotar en el primer equipo.
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