 Jean Marie Dongou es un niño de 14 años (en abril cumple 15) con un cuerpo privilegiado que ronda el 1,70 de altura. Llegó a La Masia en 2008 procedente de la Fundación Samuel Eto'o, juega en el Cadete A (pese a ser de primer año) y ha marcado 22 goles en 16 jornadas, 21 de ellos en los últimos 14 partidos. Sólo en la segunda jornada se quedó en blanco.
Los entrenadores ven en el camerunés de Duala, la mayor ciudad del país, al heredero de 'Samu'. Destacan su depurada técnica, su velocidad y un portentoso físico que le favorece en la práctica del fútbol. Además, subrayan su enorme generosidad en el juego: da el doble de asistencias a sus compañeros que goles marca. "Es una virtud rara de encontrar en un delantero", comenta Albert Benaiges, coordinador del Fútbol Base azulgrana y quien mejor conoce a los jóvenes canteranos.
A nivel personal, destacan su capacidad de liderazgo, su carácter aglutinador y su rápida integración al país, aunque le exigen más en los estudios.
Dongou ha anotado un total de 22 goles esta temporada, con dos 'hat trick' en casa ante la Damm (4-1) y Cornellà (5-0), en las jornadas 5 y 13, y tres 'dobletes' marcados también en la Ciutat Esportiva ante el Girona (4-1), Europa (4-0) y Mercantil (8-1), en las jornadas 3, 7 y 9. Dongou, que lidera un equipo invencible que ha ganado los 16 partidos que ha disputado hasta el momento, marca la mayoría de sus goles en casa (15 de los 22). Los otros siete los ha logrado en los siete encuentros jugados a domicilio. Dongou es el segundo máximo artillero de todo el fútbol base azulgrana: sólo el delantero del Infantil B de Albert Puig y compatriota suyo Alexis Meva le supera, con 26 dianas.
En palabras recientes a Barça TV, Dongou mostraba su carácter ambicioso: "Siempre quiero ganar. No importa el rival o el resultado. Nunca bajo la guardia, no me relajo ni bajo elpistón". No hace falta que lo jure. Sin embargo, tiene claro que sin sus compañeros su rendimiento no sería el mismo. "No podría marcar solo, si lo hago es gracias al equipo que tengo detrás", admitía con elegancia.
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