 El Betis B cayó justamente ante un Lorca que, con el triunfo de ayer, consiguió la permanencia en la categoría. El filial, a pesar de perder, tiene prácticamente asegurada la salvación, pues son varios los equipos de la zona baja los que se jugarán el todo por el todo en la última jornada.
Al comienzo del partido, los blanquiazules tuvieron varias ocasiones para poder adelantarse, pero unas veces las buenas paradas de René, otras el poste y la poca puntería privaron a los de Miguel Álvarez de colocarse por delante. Justo al atravesar el ecuador del primer periodo, el Betis dio síntomas de vida con un penalti a favor que no aprovechó el mejor jugador visitante, Cañamero.
Lejos de amilanar a los andaluces, estos consiguieron adelantarse con un bonito tanto de Diego, que batió en su salida a Jáuregui. El tanto obligó a los locales a venirse arriba en busca de la igualada, la cual llegó justo antes del intermedio con un tanto del ex bético Chando, que aprovechó un gran servicio de Raponi.
Tras la reanudación, los jugadores lorquíes controlaron el partido y pusieron cerco al marco defendido por René. El tanto se hizo esperar ya que el filial verdiblanco, bien agazapado en su parcela, aprovechó cualquier mínima duda para potenciar su contragolpe.
Cuando el nerviosismo parecía apoderarse de la fiel afición, el salvador Manel, que hacía tan solo un par de minutos que había entrado al rectángulo de juego, recogió una dejada de Chando para catapultar a su equipo hacia la tan ansiada permanencia. Desde ahí hasta el final, los locales, algo nerviosos, cometieron imprecisiones, pero el partido se fue acabando con continuas interrupciones que desarbolaron a un conjunto visitante falto de frescura en el tramo final. Así, la victoria fue para el bando local, que se mostró muy superior a un rival verdiblanco que sigue sin levantar cabeza.
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