 El CD Logroñés afronta el partido de mañana en Lezama, a partir de la seis de la tarde, con la serenidad que da el estar por encima del rival, el Athletic B, en la clasificación y el colchón de puntos que aún tienen a falta de dos jornadas para que finalice la competición liguera.
Agustín Abadía no puede contar con los habituales Santamaría, Miguel y un Cyril que ya se entrena con el grupo, pero que no está en condiciones de jugar todavía. Los dieciséis restantes sí que están a tope y con ganas de conseguir que el equipo quede libre de cualquier compromiso para el último partido liguero.
Así, una victoria en Lezama le dría las alas suficientes para asegurar la permanencia, aunque un empate podría servir, e incluso una derrota, según los resultados que se den en la jornada.
Abadía indicaba ayer que «vamos a intentar conseguir la permanencia de forma segura en este partido y, de paso, devolverles la derrota que nos infligieron cuando vinieron a Las Gaunas. Si no podemos, habrá que esperar a ver qué resultados se dan durante la jornada. Esperemos que sea favorable para nosotros».
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