 El filial del Eibar disputa hoy (12.30 h.) su último partido de la temporada en Unbe sin absolutamente nada en juego más que el deseo de agradar a los aficionados que se acerquen, ya que su rival, el Vitoria, hace ya un tiempo que consumó su descenso.
Encontrar la motivación suele ser difícil en estos casos, por lo que Aitor Iturbe ha decidido contar con un nutrido grupo de jugadores del Urko juvenil, así como dar minutos a los que menos oportunidades han tenido. El objetivo no es otro que «los jugadores disfruten de este último partido en casa y buscar un triunfo que nos permita despedirnos de Unbe con un buen sabor de boca».
Lamentablemente, hace ya un par de semanas que el Eibar B se despidió de sus opciones de disputar la fase de ascenso, aunque eso no empaña el buen trabajo que el equipo azulgrana, compuesto por jugadores que no superan los 21 años, ha realizado a lo largo de toda la campaña. «Ha sido una pena no poder luchar hasta el final por intentar pelear por el ascenso, pero creeemos que hemos hecho una temporada fantástica. Empezamos la Liga con un equipo muy remozado, con muchos jugadores jóvenes con poca o ninguna experiencia en la categoría, y aún así hemos estado entre los mejores y hemos hecho grandes partidos», señala Aitor Iturbe.
El técnico azkoitiarra cuenta con las bajas de Larrañaga, Viñas y Peña, por sanción, además de los lesionados Iriondo y Vila. También son duda Iriondo y Azanza, que acabaron tocados en el derbi de Mintxeta ante el Elgoibar.
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