El Mallorca B no está bien. Es cierto que faltan muchos puntos, pero tras la revolución aplicada a la plantilla en el último verano, y siendo esta la tercera temporada consecutiva en su infierno particular, el filial mallorquinista debe empezar a preocuparse por su irregular trayectoria.
La semana pasada fue ante el Sporting Mahones, que si bien se le pudo disculpar el empate, si se tiene en cuenta la semana previa de los mahoneses, en esta última, fue un aplicado Montuiri quien apuntilló a los rojillos, alejándolos en diez puntos del primer clasificado, cuando tan sólo han transcurrido diez jornadas. Preocupante.