 El Zaragoza ve muy complicado el fichaje del portero del Real Valladolid Sergio Asenjo para esta nueva temporada que está a punto de comenzar. El club no ha tirado la toalla, pero ha comenzado a asumir que deberá encontrar una alternativa de garantías en los diez días que quedan antes del cierre del mercado veraniego. La postura intransigente de Carlos Suárez, presidente del Valladolid, impide que el internacional sub-21 pueda formar parte de la plantilla que pelee el ascenso a Primera de la mano de Marcelino García Toral.
El técnico asturiano es el principal valedor de la joven promesa española, pero asume que es prácticamente imposible poder contar con él. Así, Sergio Asenjo se aleja de La Romareda y la secretaría técnica intensifica las gestiones para encontrar un guardameta de garantías que compita con López Vallejo en la portería aragonesa.
Agapito Iglesias estaba dispuesto a hacerse cargo de los seis millones de euros que aparecen en la cláusula de rescisión del meta del Valladolid y elevó su última propuesta hasta los siete millones. Marcelino pidió un esfuerzo para poder firmar al meta del Valladolid, aunque poco a poco va asumiendo que no podrá contar con él en su primera aventura como zaragocista. Carlos Suárez ya avisó en su día que no iba a emitir una factura por el pago y de esta manera el Zaragoza se vería obligado a desembolsar hasta nueve millones.
Asenjo está prácticamente descartado, aunque en el club todavía se confía en un inesperado cambio de opinión en la directiva pucelana. Si emite factura, Sergio jugaría en el Zaragoza. De lo contrario, la secretaría técnica pasaría al plan B. En la lista de alternativas destaca Fabricio, un meta que gusta mucho a la secretaría técnica, aunque se encuentra ante un doble problema. Por un lado, el club acometería el próximo verano la segunda `operación Asenjo´; por el otro, el Depor tampoco tiene previsto facilitar la salida de su joven perla ya que cuenta con él. El club debe tirar ahora de la lista de alternativas que maneja para satisfacer las necesidades de Marcelino. El entrenador quiere un portero más. Le hubiese gustado que fuese Asenjo, aunque ya sabe que de momento no puede ser. |