 El Sporting B sumó ayer sobre el césped del Pepe Ortiz de Mareo, que terminó impracticable debido a la intensa lluvia, su séptima jornada consecutiva sin conocer la victoria. Los rojiblancos continúan mostrando su escasa eficacia de cara a gol y recibieron sendos tantos al comienzo de cada período achacables a su falta de concentración. Urrutia abrió el marcador a los dos minutos, y Bolo (49) y Eneko Rubio (70) aumentaron la renta de los vizcaínos. Lora anotó el único gol de los gijoneses a falta de 12 minutos para la conclusión. Una derrota que deja al filial como farolillo rojo del grupo I de Segunda B tras la victoria del Valladolid B en Santander.
Abelardo apostó de nuevo por dos hombres de ataque en casa, situando a Carlos por detrás de Carlos Álvarez, pero el equipo gijonés continuó mostrando su falta de pegada en el área. A los dos minutos llegó el primer gol de los visitantes, en un fallo de concentración de la zaga gijonesa. La defensa tiró el fuera de juego de manera desordenada y Koldo Garcés envió un pase interior a Urrutia, que batió a placer a Sergio Sánchez. El tanto no achicó a los gijoneses, que cinco minutos después dispusieron de una ocasión de Carlos, tras galopada de su compañero en ataque, que remató en semifallo al borde del área pequeña, tras resbalar en el embarrado césped. La más clara oportunidad para los locales llegó en el minuto 18, cuando Sergio Prendes se internó por el flanco derecho y dispuso de un mano a mano ante González, pero éste atajó con habilidad. Los vizcaínos inquietaron una vez más a Sergio Sánchez tras disparo lejano de Urrutia, pero el guardameta desvió acrobáticamente a córner. El Sporting B intentaba atacar a base de balones largos ante la imposibilidad de jugar el balón por las malas condiciones del terreno de juego, pero sus llegadas carecieron de finalización y murieron en la frontal del área contraria.
Se repitió la historia a los pocos minutos de la reanudación y Bolo encarriló la victoria gualdinegra tras un mal despeje de la zaga gijonesa. Los vizcaínos se relajaron y el filial volvió a tomar la iniciativa. Abelardo dio entrada al Camochu por Sergio Prendes para ganar en presencia en zona de ataque, pero con escaso premio, ya que, en el minuto 70, Bolo asistía a Eneko Rubio para que anotara el tercero.
Lora maquilló el resultado al aprovechar un balón muerto en la frontal y disparar raso a las mallas. En la última fase del partido, el filial sportinguista buscó a la desesperada recortar diferencias, pero fue el Barakaldo el que perdonó a la contra una goleada.
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