 Real Zaragoza y Teruel se presentaban como una final anticipada de la Copa Federación. Ambos equipos han formado plantillas tremendamente fuertes para pelear por las posiciones altas de la tabla la próxima temporada. En el partido de ayer los blanquillos pusieron las ocasiones y los de Pinilla pusieron el fútbol.
El encuentro comenzó fuerte con un Teruel que pese a la fatiga de los dos partidos que llevaba acumulados a lo largo de la semana no renunció a plantear un partido de lucha a su rival. Por su parte el Real Zaragoza se dedicó a poner las ocasiones de gol y el peligro sobre el marco de Monsalvo. Tanto fue así que sólo le hicieron falta diez minutos a Adriá para anotar el primer y único gol del encuentro. Un buen pase de Matas dejaba al delantero solo ante Monsalvo, al que dribló muy bien. El equipo de casa tomaba la delantera y todo parecía indicar que el partido sería un paseo militar de los locales.
Sin embargo, el Teruel fue un rival duro de pelar y pese a encajar el gol no se fue abajo en ningún momento. Los de Emilio Larraz no le perdieron la cara a un eliminatoria que se les había puesto en contra. Los turolenses desarrollaron el juego de la mejor manera posible e intentaron crear ocasiones en todo momento del partido. Sin embargo, no tuvieron suerte y no consiguieron el gol que les podría dar la igualada en el partido y en la ida de las semifinales.
En la segunda parte del encuentro el equipo de Manolo Villanova pudo matar el partido y dispuso de las ocasiones necesarias para hacerlo. Sin embargo los errores de cara a puerta, la mala suerte y un pequeño sentimiento de nerviosismo se apoderó de los jugadores blanquillos que no pudieron convertir ninguna de las oportunidades que tuvieron. Además el equipo estrelló hasta dos veces el esférico en la madera, una al poste y otra al larguero, lo cual hizo que sus jugadores no actuasen con calma y con la sangre fría necesaria para matar el partido.
VUELTA EN PINILLA
El equipo turolense soportó el embite de su rival y supo mantener la posesión en determinados tramos del partido. Con sólo un gol de diferencia la eliminatoria de vuelta queda completamente abierta, favoreciendo a los de Larraz, que jugarán en casa junto a su afición. Pero los bajoaragoneses no deben confiarse, ya que cuando realmente ha mostrado su auténtico potencial el Real Zaragoza B ha sido en los partidos que ha jugado fuera de casa. La vuelta será emocionante.
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