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Los chicos del Urko tenían muchas ganas de concatenar dos victorias, y se desplazaron a Bergara con esa idea. Ni siquiera la baja por lesión de su defensa central (Julen Mendicute), uno de los primeros inconvenientes del día, les hizo mella en la moral.
Mentalizados para jugar en un irregular campo de arena (aderezado esta vez con charcos), los eibarreses plantaron cara desde el primer minuto del partido, en medio de un ambiente un tanto hostil, petardos incluidos. Ander Losada, el delantero centro del Urko, que hiciera un grandísimo partido dos semanas atrás ante el Urola, tuvo que sacrificarse esta vez en labores defensivas, cubriendo la ausencia de 'Mendi'.
Cuando el Urko estaba aclimatándose poco a poco al terreno de juego, y aprovechando un rechace tras una magnífica parada de Ibón Santamaría, llegó el primer gol del Bergara. Pero esto no desanimó al los muchachos de la ciudad armera, que acto seguido adelantaron sus líneas y acorralaron a los bergareses en torno a su portería. Así se produjeron 3 ocasiones de gol clarísimas, una detrás de otra; pero el marcador permanecía inmóvil.
El segundo tiempo no tenía un dueño claro, aunque era el Bergara quien llevaba la ventaja del gol a favor. Jorge Crespo recibió un golpe y tuvo que salir para ser atendido por una hemorragia nasal... las cosas no parecían enderezarse. El juego cada vez estaba más trabado y las faltas comenzaban a ser frecuentes. Justo antes del segundo descanso, Sergio Osua, que había sustituido a Ibon en la portería, también resultó dañado al golpearse contra el difícil suelo del campo bergarés.
El tercer tiempo no empezó mejor; Ander Losada había afrontado el partido con una lesión muscular que iba agravándose según pasaban los minutos. A estas alturas del encuentro apenas podía correr, lo que propició que los delanteros del Bergara se plantaran en más de una ocasión solos ante el portero Ibon. El Urko jugaba muy mermado y tánto fue el cántaro a la fuente que al final se rompió: llegaron dos goles sin solución de continuidad. 3-0 para el Bergara. Y Ander pedía insistentemente el cambio entre lágrimas. Al final el ansiado cambio llegó y el combativo chico de Elorrio dejó el terreno de juego caminando a duras penas, siendo sustituido por Aritz Tamayo. Para más inri, al guardameta Ibon le pisaron la mano y también tuvo que retirarse. Los chicos del Urko lo veían todo negro a estas alturas; mientras, los petardos tronaban en las bandas. Otro gol del Bergara dejó todo visto para sentencia: 4-0.
Ni aún así los chicos del Urko arrojaron la toalla. Aritz, Asier, Álvaro, Arkaitz, Ibon Hernando, Jon Ander y Jorge empujaban con fuerza en esa parte final del partido y propiciaban nuevas oportunidades de gol. Un nuevo incidente: en esta ocasión le tocó a Álvaro marcharse lesionado “gracias” a una entrada por detrás que ni siquiera fue sancionada con falta. El Urko, ya sin jugadores de campo, se vio obligado a colocar a Ibon Santamaría en la posición de lateral. Cuando más duro estaba siendo el partido, y a muy pocos minutos del final, Aritz consiguió marcar el gol de la honra que, aunque no servía de mucho, demostraba que el resultado podía haber sido muy diferente si el partido se hubiese desarrollado en otras circunstancias. |