 Ya son cuatro los partidos consecutivos que lleva el Fabril sin perder. Dos victorias y dos empaten reaniman a un filial que se va encontrando más cómodo semana tras semana. Ayer pudieron los coruñeses conseguir su tercer triunfo de liga ante un Bilbao Athletic que no supo en ningún momento encontrar el camino para superarlos. La impresión que dejaron en Lezama fue bastante buena, de un equipo serio y con oficio, aunque con dificultades a la hora del remate, ya que es uno de los equipos del grupo menos goleadores. Cerraron bien su defensa y dispusieron de llegadas para haber conseguido los tres puntos, pero al final tuvieron que conformarse con el tercer empate fuera de su feudo.
Primero avisó el filial vasco. Un balón en profundidad de Adrien Goñi sobre Ismael López lo aprovechó el juvenil navarro para driblar a Manu y empujar a portería vacía, pero el rápido lateral Seoane evitó el gol a un metro de la línea.
El Fabril, con Rochela y Momar por delante de la zaga, no se inmutó y, bien posicionado, aprovechó el primer error local para adelantarse en el marcador. El defensa central Etxeita se durmió con el esférico y un hábil Lassad se lo robó para batir por bajo a Iago. El delantero francés logró su tercer tanto en las últimas tres jornadas y ya suma cuatro en la liga.
El tremendo fallo de los rojiblancos puso en franquicia a un Fabril al que le cuesta marcar, por ello no parece estar acostumbrados a ir por delante en el marcador y quizás se dejó sorprender por unos cachorros que pusieron cerco a su área. El Bilbao Athletic se hizo dueño del balón y acechó el área visitante. Oinatz Bilbao y Eder Díez probaron al guardameta Manu sin obtener premio, aunque avisaron de sus intenciones. El extremo Soberón acertó: puso una pelota desde la banda derecha y Etxeita, con un precioso remate de cabeza a la escuadra, limpió su clamoroso error anterior con un tanto que ponía las merecidas tablas hasta el descanso.
Tito Ramallo estiró sus líneas tras la reanudación. Para conseguir la tercera victoria de la temporada tenía que arriesgar, o por lo menos aguantar el empate en busca de una contra resolutiva, y dio entrada a Dani para buscar una mayor fluidez por la banda derecha. Y sus hombres empezaron a jugar en terreno bilbaíno y a dominar claramente el encuentro durante algunos minutos. Sin embargo seguían sin llegar con claridad a la portería de Herrería.
Los disparos del Fabril en estos compases fueron desde lejos y sin grandes problemas para el guardameta local. Primero fue Guille el que lanzó una falta directa a las manos del portero y luego Granado empalmó mal desde el borde del área un balón rechazado por la zaga vizcaína.
Trascurrían los minutos y el partido se diluía. El Bilbao Athletic quería y no podía con el buen hacer del Fabril y solamente Oinatz animó las gradas al golpear un balón desde veinte metros que rozó el palo. La respuesta de los coruñeses fue mucha más clara porque también Oinatz tuvo que enviar a córner una contra endiablada de los blanquiazules. Y en la recta final del partido, Iván Pérez, Lassad y Guille pudieron marcar y cerrar el encuentro, pero se encontraron con un eficaz Herrería que no dio opciones al balón para llegar a la red.
En las postrimerías Dani tuvo la victoria en un centro chut a media altura y en parábola pero no encontró rematador y se marchó el balón desviado por poco.
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