 -Su salto al primer equipo redondea una temporada brillante en lo personal, quizás el único lunar sea el descenso del Sub 18.
-Ha sido un palo muy duro, pero de lo malo también se aprende. La primera vuelta íbamos quintos a un punto del Flecha y en la segunda ha sido cuando se ha venido todo abajo. Al final tuvimos mala suerte porque estoy convencido de que no éramos de los cuatro peores equipos. Intentaremos subir el año que viene.
-¿A qué se debió el bajón de la segunda vuelta?
-Nos lo hemos preguntado muchas veces. ¿Cómo es posible que en la primera vuelta fuésemos tan buenos y luego tan malos? Coincidió con las derrotas en Madrid y Albacete y después empatamos con el último aquí. No nos salía nada. Empezamos a darle vueltas. Pero cuando entras en la dinámica de los malos resultados es muy difícil salir.
-¿Cómo fue la experiencia en la Selección Española Sub 17?
-Es otro mundo. Me llamaron para formar parte de la convocatoria de un equipo que quedó subcampeón del Mundo y campeón de Europa. Estaban Bojan, Egea... Son futbolistas que ahora están en Primera. Es otro nivel.
-¿No se preguntó que hacía un chico de Badajoz en Las Rozas?
-En realidad no fue algo extraño para mí, sino para los otros seleccionados. Veías la lista y aparecían jugadores del Real Madrid, Arsenal, Barcelona, Atlético de Madrid... y sorprendía ver entre ellos a uno del Badajoz. Se preguntaban quién era el de Badajoz.
-¿Qué sintió al verse con 17 años en la lista de la primera selección extremeña profesional al lado de César, David Cortés, Edu Moya...?
-Convivir con jugadores de primer nivel fue algo extraordinario. Cuando entré en el vestuario Paco Herrera no me conocía. Luego me presentaron a los jugadores. La pena fue que no pude participar ningún minuto porque jugaba en Olivenza con la selección juvenil. Pero el hecho de estar allí junto a grandes jugadores como César, Ito, Peña... eso no me lo quita nadie. Me alegré por mi compañero Fausto, del Flecha.
-¿Con qué sueña?
-Mi meta era debutar en el primer equipo y ahora que he llegado en lo que pienso es en seguir jugando minutos. Después nos queda salir fuera de Extremadura porque es una pena que el fútbol base esté tan mal en la región. Alguien debería hacer algo, ya no sólo por el Badajoz, sino por el fútbol extremeño. Ahora sólo está el Mérida y a los jóvenes que empezamos nos vendría muy bien que subiese a Segunda, lo mismo que los equipos de Tercera a Segunda B. Así tendríamos otras opciones para no salir de la región. Mientras tanto voy a darlo todo por la camiseta del Badajoz.
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