Afronta su primera temporada como técnico blanco tras un año como jefe del departamento de ojeadores del Club. Vuelve a los banquillos en un conjunto en el que militó desde 1985 a 1988. Julen Lopetegui atendió a Realmadrid.com y RealmadridTV en una de las salas de trabajo que los técnicos tienen en la Ciudad Deportiva de Valdebebas. El mister del filial madridista repasó su llegada y habló de su equipo.
Se le ve contento con su vuelta a los banquillos.
Me gusta mucho lo que hago y es normal que esté contento. El día a día hace que las sensaciones sean totalmente diferentes. Te recuerda a las sensaciones que tenías cuando eras futbolista. Son sensaciones de competición.
¿Qué grupo te has encontrado?
Un grupo muy receptivo y magnífico a nivel humano, de compromiso y trabajo. No tengo ninguna queja. Están colaborando mucho para lograr, entre todos, sacar el máximo provecho del grupo. Están tratando de acoplarse a un hábitat nuevo y lo están haciendo a gran velocidad. El nivel humano de la plantilla es excelente y están haciendo que los jugadores nuevos se adecuen al equipo. Son chicos jóvenes, amigos entre ellos y se nota. Eso se traslada a los entrenamientos y los partidos.
La edad media no llega a los 21 años.
Yo diría que incluso menos. Vamos a trabajar para que esa media suponga algo ventajoso y no un defecto.
¿Qué intentáis hacer con vuestro grupo?
De primeras estamos tratando de hacer un equipo de verdad. Que tengan un sentimiento de equipo colectivo y que todas las individualidades están a servicio del grupo. A partir de ahí, tenemos una idea de trabajo que está definida y están asimilando en tiempo record. Hemos hecho un trabajo muy bueno en las tres semanas de pretemporada en Ávila.
El sello personal del fútbol del Real Madrid es el control de balón y un fútbol vistoso. Eso no abunda en Segunda B.
Eso se adecua a tu tipo de futbolistas. Pero lógicamente vamos a tratar de respetar la cultura de club y el sentimiento por el fútbol del Real Madrid. Ye so se ve en la estética del juego. Y vamos a darle un sello personal.
Mirando las plantillas del Castilla de los últimos años ves que muchos de ellos están en Primera División.
Cada vez los plazos son más cortos en el fútbol de competición, con mas prisas y sin tranquilidad. Y acorta sus plazos de formación. Eso no es bueno. Pero al final el competir en el Castilla es magnifico ya que te empapas de una cultura de club y terminas de formarte como futbolista y persona. Y eso es muy bueno para ellos. Estamos en la antesala del primer equipo, un referente en todo el país. Y los chicos tienen que ser conscientes de ese valor.
¿Ha cambiado mucho desde que tú jugaste en los ochenta?
Han cambiado muchas cosas, pero no el sentimiento del club. Eso hay que preservarlo y fomentarlo. La ciudad deportiva es espectacular, la mejor del mundo. Y ellos tienen que darle el valor que tiene. Ahora que están aquí tienen que aprovecharlo, disfrutarlo y rentabilizarlo.
La globalización ha llegado al fútbol. En el Castilla hay jugadores de seis países distintos.
Lógicamente el fútbol no está exento de un fenómeno real. Hay chicos jóvenes que buscan su hueco profesional y su oportunidad. Pero son un jugador más a todos los efectos.
¿Os marcáis objetivos?
No hay objetivos a corto plazo. Hay que inculcar cuanto antes nuestra idea y estilo de juego y hacer un equipo. Van mejorando muchos conceptos para cumplir objetivos más populistas a largo plazo, pero la idea es ser cada vez mejor equipo, competir mejor y que sean mejores futbolistas.
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