 --Tras un año en blanco encuentra cobijo en el Huesca. ¿Cómo recibió la llamada del club oscense?
--La verdad que ha sido totalmente positiva la contratación por el Huesca. Llego con mucho ánimo a un proyecto que iniciamos en Segunda. Estoy deseando empezar a entrenar y ser uno más.
--¿Contaba con más ofertas además de la del Huesca?
--En principio había posibilidades de varios equipos, pero no existían ofertas concretas. Lo medité durante unos días y decidí aceptarla. Mi objetivo era ir a un sitio en el que estuviera cómodo.
--Además, estará cerca de su Logroño natal y de Zaragoza, la ciudad que le ha visto crecer.
--No ha sido determinante el estar tan cerca de Logroño, pero surgió la posibilidad y mucho mejor. Mi idea era jugar el máximo número de partidos posibles y no miraba la ciudad donde ir, pero desde luego que Huesca lo hace más cómodo.
--¿Cómo ve el nuevo proyecto en Segunda del Huesca?
--Es un club con las ideas claras. Es un recién ascendido, pero lleva dos años haciendo muy bien las cosas. El objetivo es mantenerse esta campaña para alargar el proyecto. Contamos con jugadores que tienen experiencia en Segunda, mientras que el resto deben afrontarlo con el objetivo de disfrutar, tener muchas ganas por hacerlo bien y dar lo máximo.
--En el vestuario de El Alcoraz coincidirá con viejos amigos surgidos en la Ciudad Deportiva.
--La verdad que conozco a varios compañeros con los que estuve en el filial. Con Dorado, Sorribas y Eduardo Navarro compartí vestuario en el Zaragoza B y es muy positivo porque llego a un nuevo equipo y será mucho más fácil para aclimatarme. Lo cierto es que espero una adaptación muy fácil.
--La apuesta del Huesca está siendo la de contratar a jugadores con raíces aragonesas o, como usted, que hayan crecido deportivamente aquí. ¿Le parece arriesgada esta fórmula para mantenerse en Segunda?
--Quizás pueda parecer un tanto arriesgada en un principio, pero en Aragón hay gente de nivel. Se cuenta con un buen número de jugadores para estar en Segunda y el recurrir a gente de la tierra es digno de alabar para la directiva del Huesca. Somos gente que sentimos la tierra, como yo, que aunque haya nacido en Logroño he crecido como persona y futbolista aquí. Quitando al Athletic de Bilbao, pocos equipos más harán una apuesta de este tipo.
--Usted jugó cuatro partidos en Segunda con el Real Zaragoza y conoce un poco la dureza que tiene esta categoría.
--Lo más importante en Segunda es el trabajo y entregarse porque en muchos partidos se consigue la victoria por la mínima y hay que prepararse para estar muy atentos en esos momentos calientes.
--El objetivo está claro: la permanencia.
--Para conseguir la salvación es imprescindible construir un equipo que reciba pocos goles porque muchos puntos se lograrán manteniendo la portería a cero. La Segunda es una categoría con resultados cortos y el Huesca ya lleva dos temporadas msotrando una seguridad defensiva muy alta.
--Los rivales directos serán los recién ascendidos a Segunda.
--Los recién subidos a Segunda siempre tienen difícil salvarse, pero después la temporada da muchas vueltas. El Cádiz el año pasado tenía un equipo hecho para ascender, pero finalmente descendió. Otro equipo como el Nastic sufrió mucho para salvarse en las últimas jornadas. La Segunda es impredecible y a veces con presupuestos limitados se puede hacer un año en el que no sufrir.
--La competencia en la portería será grande al luchar con Eduardo Navarro y Jorge Larrosa.
--Es una lucha sana y positiva para el equipo. Los tres queremos jugar y entrenaremos duro para que el entrenador nos elija. En mi cabeza solo pasa comenzar a trabajar para estar la primera jornada como titular. Y si es posible disputar los 90 minutos de las 42 jornadas.
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