 Cuatro a cero, resultado definitorio, que revela, aún con cierta timidez, la diferencia existente esta mañana en Barreiro entre el Racing B y el Celta, al que, tras un partido como este, cuesta colocarle ese apellido de filial formado por una sola letra. No merece una, sino seis: Equipo. Puede que otras seis, Ferrán. El cuadro de Alejandro Menéndez arrolló a un rival repleto de calidad, recursos e ideas, a un buen conjunto que acabó rendido ante la máquina celeste, una locomotora con diez alimentando la caldera y uno tocando la bocina: Ferrán, dos asistencias, dos goles.
Dos filiales, uno con las virtudes y defectos que se le suponen, el otro con excelencia, pero sin imperfecciones. Uno, el Racing B, con la calidad, el gusto por la combinación y el fútbol de pase corto, apoyos constantes, que suelen exhibir este tipo de equipos jóvenes y desinhibidos. Otro, el Celta B, con esas mismas cualidades, pero además con el hambre del recién ascendido, la persistencia del alemán, el físico del inglés, la fogosidad del italiano… el toque del español.
La victoria celeste tuvo una sola clave, el equipo. No hubo línea que flojease, desde Yoel hasta Oriol. No hubo futbolista que desentonase, desde Guardado hasta Dani Gaíl. Aunque sí hubo uno que sobresaliese, difícil cuando el nivel roza el cielo: Ferrán realizó un partido memorable desde todo punto de vista. Estadísticamente: Dos asistencias, dos goles. Visualmente: velocidad, desborde, precisión. Tácticamente, técnicamente… Fue el iluminado en un grupo de inspirados.
El Racing B, goleado, superado, aplastado, es un buen equipo. No da un pelotazo innecesario, combina con velocidad, pelea, compite. Fue devorado en Barreiro por una máquina inmisericorde. El cuadro de Alejandro Menéndez inició su presión con ferocidad en la primera línea, mordió en la medular y desplegó una defensa diamantina. Y con balón… paciencia cuando la sorpresa estaba descartada, velocidad cuando aparecía un espacio, banda, siempre, para desbordar y activar a los puntas y a la segunda línea, voraz en la llegada.
A los nueve minutos de juego, con el Racing B manejando el cuero con calidad, los célticos habían ya cabeceado fuera en dos ocasiones, dos remates claros sin desenlace en la red.
Y a los 16 llegó el primer tanto. J. Álvarez, Chupe, derrochó velocidad y habilidad en la línea de fondo y buscó a Ferrán, quien culminó una buena diagonal con un certero remate de primeras.
Jordi, poderoso, impresionante por arriba, marcó el tercero en el arranque del segundo tiempo con un gran cabezazo… tras una falta lanzada por Ferrán
El extremo catalán asistió diez minutos después a Oriol desde su banda izquierda y el nueve celeste empalmó a la red. Ferrán, pesadilla para los cántabros, selló esa doble pareja de asistencias y goles con un gran tanto. Robó, penetró y marcó.
Barreiro disfrutó, una vez más, de un equipo odioso para los rivales, imposible de desdeñar para su afición. El Celta B se mete arriba.
FICHA TÉCNICA:
4-R.C.CELTA B: Yoel, Guardado, Alba, Jordi, Aitor, Aicart, Cristian (Candela, min.61), J. Álvarez, Dani Gail (Suanes, min.55), Ferrán y Oriol (Iago Aspas, min.70
0-REAL RACING B: Mario Fernández, Gonzalo (Picón, min.46), Nando, Osmar, Juan Luis, Dani, Mario Ortiz, Luisma (Juan, min.57), Uri, Pastor y Chema (Adrián, min.67)
GOLES: 1-0, min.16: Ferrán; 2-0, min.27: Jordi; 3-0, min.56: Oriol; 4-0, min.70: Ferrán
ÁRBITRO: Jorge Valdés Aller, castellano leonés. Amonestó a los célticos Aitor, Alba, Aicart y Cristian y a los visitantes Nando, Luisma, Mario Ortiz y Chema.
CAMPO: Municipal de Barreiro, unos 800 espectadores.
Celta Vigo.net |