Fran Garagarza trabajó antes con la cantera al ser entrenador del Eibar Urko juvenil en dos temporadas (2000-01 y 01-02) cuando Javier Mandiola dirigía al Eibar B. «Es importante el paso de los jugadores desde abajo a juveniles. El club tiene un montón de equipos en categorías inferiores, dos juveniles (uno en la máxima categoría), dos cadetes (uno en la división más alta), dos infantiles (uno en la máxima categoría), además del fútbol escolar, con alevines y benjamines; y el fútbol femenino. Es un volumen de equipos importante. Todo eso hay que gestionarlo, estar en el día a día con los entrenadores, viendo la evolución de los 'chavales' y haciéndoles un seguimiento. Eso requiere tiempo y dedicación».
Por las mañanas se dedicará al primer equipo y por las tardes a la cantera. «Voy a estar en Ipurúa desde la mañana a la tarde. Necesitaré la ayuda de todos. Tengo la ventaja de que el cuadro técnico sigue igual y los entrenadores tienen una dinámica de trabajo cogida. La estructura de trabajo está montada».
El Correo Digital