 Los planes deportivos se le tuercen a la Real Sociedad en materia de fichajes apenas a una semana para que se cierre el plazo de incorporaciones. La entidad realista ha conocido este fin de semana que dos de sus ansiados refuerzos, Fran Mérida y Víctor Casadesús, finalmente no vestirán la camiseta blanquiazul en la temporada que comienza el próximo sábado.
El caso del centrocampista catalán ha sido especialmente doloroso para la Real. Su cesión por parte del Arsenal estaba prácticamente cerrada, ya que el jugador quería volver a estar a las órdenes de Lillo y Arsène Wenger, técnico del club londinense, parecía estar dispuesto a dar el visto bueno a la operación. De hecho, Francis Cagigao, ojeador del Arsenal y pretendido por Iñaki Badiola como director deportivo de la Real, comunicó la pasada semana al presidente txuri-urdin que la operación seguía adelante.
Sin embargo, Wenger ha dado marcha atrás y ha decidido que prefiere a Fran Mérida a su lado. En principio, el jugador no va a tener muchas oportunidades en el primer equipo, así que es probable que juegue con el segundo conjunto, el de los reservas. Fueron el propio jugador y Cagigao el que comunicaron a Badiola, vía telefónica, que la operación se había abortado.
Las malas noticias para el máximo dirigente realista no acabaron con esas llamadas de Cagigao y Mérida, ya que ayer se supo que Víctor Casadesús fichará por el Nàstic de Tarragona -rival de la Real esta temporada- en las próximas horas, probablemente mañana.
El jugador, al igual que Mérida, veía con buenos ojos su regreso a la disciplina txuri-urdin, donde se sintió a gusto durante la segunda mitad de la pasada campaña pese a los problemas en el cobro de la ficha. La decisión, por tanto, estaba en manos de Juanma Lillo, pero el tolosarra está centrando sus esfuerzos en traer a Álex Geijo, supeditando el resto de llegadas a la del ariete hispano-suizo. Esto ha hecho que Víctor se haya cansado de esperar y que haya atado su futuro a una semana del inicio del campeonato. Su entrenador en el Mallorca, Gregorio Manzano, no contaba con él y el delantero tenía claro que tenía que buscar una salida para jugar.
quince jugadores de campo Por tanto, Lillo cuenta con únicamente quince jugadores de campo, cifra que comienza a ser preocupante a una semana de comenzar la Segunda División. La cifra podría aumentar si el club finalmente se queda con Diego Rivas, Mikel Alonso o Dalibor Stevanovic, en principio descartados, aunque está claro que la necesidad de fichar apremia. La Real tiene una semana para reforzar el centro del campo y, sobre todo, la delantera, donde sólo cuenta con Iñigo Díaz de Cerio.
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