Los dos entrenamientos que el Barça Atlètic completó ayer en la Ciutat Esportiva contaron con un invitado de lujo, el ex azulgrana Gabri, actualmente en el Ajax. Hoy será un día muy especial para el de Sallent ya que su pareja, Cristina, dará a luz a su hija Valeria en la clínica Teknon de Barcelona, y Marco van Basten le concedió una semana de permiso para que la disfrute con su familia. Y Gabri, a una semana del inicio de la Eredivisie, quiere mantener la forma y trabajará toda la semana con los canteranos, recordando su paso por el filial hace precisamente diez años.
Tras recibir el visto bueno de Van Basten, entrenador exigente y distante aunque en esta ocasión sensible con el jugador, Gabri llamó a Luis Enrique, buen amigo desde que coincidieron en el Camp Nou, y el asturiano no dudó en abrirle las puertas de Sant Joan Despí. Tuvo mala suerte el 'ajacied', que se estrenó con un durísimo entrenamiento de dos horas cerrado con una sesión de abdominales y flexiones dirigida por el preparador físico José Ramón Callén. Por la tarde también se ejercitó.
Gabri, impresionado por el talento de los canteranos, pudo saludar a otros viejos amigos como el masajista Jaume Langa; el técnico Quique Costas, a quien preguntó por sus dos hijos, Quique, recién operado de la rodilla, y Òscar, que acaba de fichar por el Girona; y el delegado del filial y responsable de la Ciutat Esportiva, Toni Alonso, protagonista de una curiosa anécdota al inicio de la sesión. Cuando los canteranos le preguntaron qué hacía allí Gabri vestido de corto, respondió: "Después del 5-0 ante el Eibar teníamos que fichar". Evidentemente, bromeaba, pero alguno 'tragó'.
El ex azulgrana, que su convencimiento de que Guardiola y Luis Enrique triunfarán en los banquillos, regresará el lunes a Amsterdam para reincorporarse a un Ajax prácticamente nuevo. Con muchos fichajes, entre ellos Oleguer, que se ha adaptado rápido al club y a la ciudad; muchas bajas, como las de Luque y Urzaiz, y la incógnita de si Huntelaar acabará fichando por el Real Madrid. Lo único indiscutible es que Gabri, a quien le quedan dos años más de contrato, será titular y, en muchos partidos, capitán