 Su llegada al primer equipo no le hace que le suba el ego. Sigue siendo ese mismo chico que llegó al Valencia hace unos años. Es un apasionado de la colombicultura, le relaja pasar las tardes con sus amigos disfrutando de los palomos y continúa siendo un ejemplo de compañerismo. Alguien que le conoce muy bien, el técnico del filial Óscar Fernández, así lo confirma: "Es un trabajador nato y muy buen compañero. Cuando viaja con el primer equipo es el primero en llamar para preguntar por el filial. Eso dice mucho de cómo es. Es noble". El propio Guaita asegura: "Me siento un hombre del filial por encima de todo".
A los siete años se dio cuenta que lo suyo no era marcar goles, sino evitarlos. El gran espejo donde mirarse fue su padre, que también fue portero. "No vi jugar a mi padre, pero me gusta escuchar sus consejos para rendir mejor en la portería y siempre me ayuda. Siempre ha estado ahí y es el gran responsable de que sea portero". Guaita nunca ha tenido un solo referente, siempre le ha gustado fijarse en lo bueno que tiene cada guardameta. "Cuando empecé estaba Kahn, que ha sido un gran portero; me gustaba la seguridad de Buffon; pero entró Cañizares en el Valencia y me fijaba mucho en él. He aprendido muchas cosas de él y fue un buen compañero conmigo. Siempre me ha dado buenos consejos, me ayudó".
Debut inolvidable.
Su llegada a la portería ché se produce en un momento convulso para el primer equipo. Tras la marcha de Cañizares, existe un hueco que Renan, Hildebrand y Guaita deben cubrir, aunque no tiene ninguna presión. "Para mí es un sueño jugar con el Valencia, no me esperaba una situación así. Estoy muy contento. No tengo ninguna presión y juegue quien juegue lo intentamos hacer lo mejor posible".
La noche de su debut en un partido oficial con el Valencia fue, a la vez, la recompensa a ese trabajo que realiza día tras día, un nuevo éxito de la cantera ché y un sueño hecho realidad. "Me gusta trabajar en los entrenamientos, en una semana hay un partido, pero en cambio hay cinco entrenamientos y el trabajo diario es lo que te hace mejorar. Todo el filial está conmigo cuando juego con el primer equipo. Es una buena imagen para la cantera que haya jugadores en el primer equipo, quiere decir que se hacen las cosas bien. El debut oficial lo guardaré siempre en mi corazón. Tenía a mi gente apoyándome en la grada de Mestalla, para un jugador de la casa es lo más grande que hay, fue algo impresionante y un orgullo, un sueño que cumplí. Estoy muy agradecido por la oportunidad que me dio Emery y quiero darles las gracias a todos los compañeros que me han apoyado mucho. Les debo algo a todos", concluyó.
De las aulas del Colegio Monte-Sion de Torrente a la plantilla del Valencia
El Diario AS quiso recordar con Guaita sus orígenes, que pasan por las aulas del Colegio Monte-Sion de Torrente. Allí se reencontró con viejos compañeros de pupitre y profesores y recordó cómo fue su infancia en el patio del colegio en el que dio sus primeros pasos, casi sin saberlo, hacia una carrera como profesional. Un patio que después cambió por el campo de San Gregori, donde empezó a demostrar que apuntaba alto. Unos años después, ya pelea por poder convertirse en breve en el portero titular del Valencia.
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