Ignasi Miquel (Corbera, 28-09-1992) jugó cinco años en las categorías inferiores del Barça -del benjamín al infantil- y quedó impregnado de estos valores. No pudo triunfar en el club, algo que el jugador confiesa que "fue bastante duro". "Quedó muy tocado. Pensé que ya no había nada que hacer", recuerda Xavier Miquel, su padre
Fue un golpe duro teniendo en cuenta el confeso azulgrana que era de pequeño. Con seis años empezó en el Corbera y posteriormente fue fichado por el Espanyol. Su "sentimiento culé" sólo le permitió permanecer en dicho club unos tres meses. "Cuando fui al Espanyol sentía que estaba traicionando al Barça. Y cuando vino a buscarme no me lo pensé", reconoció en su visita a MD.
Lo que en muchos jugadores hubiera representado el final de su sueño, el enésimo juguete roto que deja la cantera de un gran club, a él le sirvió de acicate. Se propuso triunfar en el mundo del fútbol y convertirse en el nuevo Gerard Piqué, con quien se compara. Se parece tanto por sus características físicas (1,93 por los 1,92 del defensa del Barça) como por las futbolísticas. "Ignasi es un jugador muy corpulento, bueno en el juego aéreo, con buen sentido táctico y muy rápido para el tipo de futbolista que es", definió Andrés Manzano, director deportivo del UD Cornellà, club que le acogió tras su fiasco 'culé' y del que partió hacia su aventura en el Arsenal.
Su madurez, clave del éxito
Los comienzos en el club del Baix Llobregat no fueron sencillos. "Era un chico más maduro de lo normal para su edad", dijo Manzano, algo que consideró clave para adaptarse a su nueva situación.
Se aclimató y llegó el torneo que cambió su suerte. El seleccionador catalán Dani Fernández le convocó para el campeonato de España cadete que se celebró en Logroño. Ahí es donde el 'espía' gallego Francis Cagigao, adjunto a la secretaría técnica del Arsenal', le echó las redes. Y Cornellà se llenó de 'cazatalentos'. Valencia, Villarreal, Atlético o Manchester se interesaron en él. Incluso el hermano del jefe 'red devil' Sir Alex Ferguson, Martin Ferguson, llegó a presenciar un Hospitalet-Cornellà de cadetes. El Barça también quiso repescarlo. Pero ya era tarde. Londres era su nuevo destino.
"No me lo creía, pensaba que me estaban gastando una broma", dijo Ignasi, en referencia a cuando se enteró del interés del Arsenal. La conocida apuesta por la cantera de Wenger fue vital en su decisión. Aunque también tenía contrapartidas. Nuevo país e idioma significaban un arduo periodo de adaptación. Fran Mérida fue su mejor cicerone. "Me sacaba a cenar o me acompañaba al cine", aseguró agradecido del español.
Cesc Fàbregas es su espejo
"A todo el mundo le gustaría ser como Cesc", sentenció el 'gunner'. Por ahora le toca "trabajar duro", aunque todavía ve "muy difícil" debutar con el primer equipo esta temporada. "La próxima, si sigo progresando y me respetan las lesiones quizá me den una oportunidad", reflexionó. De momento ya es un hombre importante del equipo reserva, con el que alterna partidos del juvenil. El objetivo: compartir vestuario con los Cesc o Gallas. Persistirá hasta lograrlo.
antonio (62.82.81.1)
esque aveces pensamos que por que sean descartados por el barça o por el madrid ya no valen? pues mira que gran equivocacion y de esta manera se demuestra q no es asii no se acaba tu carrera x un desc