«El fútbol da muchas vueltas y nunca sabes lo que te va a deparar». Es una de las frases hechas en un deporte con manual incorporado, pero en el caso de Jonathan Vila se ha cumplido. El porriñés vivió su primera temporada en el Celta en el ostracismo, pasando mucho más partidos en la grada que en el banquillo y visitando de un modo testimonial el césped. Cualquier otro en su situación hubiese apostado por un cambio de aires, por jugar en cualquier sitio, pero el mediocentro aguantó y en su segunda temporada en la primera plantilla le llega la recompensa. Pepe Murcia le ha dado la alternativa aprovechando su buen estado de forma y el canterano se ha hecho con la titularidad. A día de hoy es el único producto de la factoría de Barreiro en la formación inicial de los celestes.
Después de cumplimentar su etapa de formación en el Celta B, Vila tuvo ficha con el equipo profesional por primera vez en el curso pasado. Pero nadie confió en él. Sumando las oportunidades que le dieron los cuatro entrenadores que tuvo el Celta el centrocampista acumuló 491 minutos repartidos en nueve partidos, tres de ellos como titular. Con semejante estadística muchos no entendieron como rehusó salir tanto en el mercado invernal como en el verano pasado.
Pero el porriñés decidió quedarse, incluso cuando esta temporada toda pintaba aún más feo. Como centrocampista tenía en teoría a cuatro jugadores por delante y la única salida que parecía quedarle era su reconversión al puesto de central. Como relevo ocasional teniendo en cuenta que la plantilla del Celta se quedó corta en esa demarcación.
Nada de central
Sin embargo, Jonathan Vila no ha entrenado ni jugado en esa posición. Poco a poco se ha hecho un sitio en el centro del campo, tanto en el doble pivote como en el trivote, hasta el punto de haber participado en seis partidos de Liga y en uno de Copa: 392 minutos en total con cinco titularidades.
Con esta temporada y tres más de contrato con el Celta, espera aprovechar la oportunidad para jugar de celeste durante toda su vida.
La Voz de galicia