Jornada negra también para la cantera del CD Numancia
Desolación, impotencia y tristeza. Esas son algunas de las sensaciones que aún siente toda la comunidad rojilla. El Juvenil Nacional, líder indiscutible del campeonato, se jugaba este fin de semana en Burgos el ascenso de categoría contra su máximo rival, el Burgos Promesas 2000. Los rojillos, claros favoritos, recortaban dos puntos de ventaja a los burgaleses, por lo que el empate valía para conseguir el objetivo. Los sorianos mostraron serenidad y buen juego a lo largo de todo el partido, conscientes de su superioridad sobre el contrario. Múltiples ocasiones les situaban como claros vencedores. Sólo hacía falta que la pelota entrara. El Numancia perdonó, perdonó y volvió a perdonar. Y finalmente lo pagó. En el minuto 89, cuando apenas faltaba un minuto para finalizar el encuentro, una falta a balón parado adelantó a los burgaleses. Tras la superioridad mostrada por el Numancia, nada hacia presagiar este triste final. Pero el fútbol es así. Sólo podía ascender uno. Y la suerte se quedó en territorio burgalés.
En Soria, los equipos Autonómicos también necesitaban ganar para asegurar la permanencia, a falta de dos jornadas para que finalice el campeonato. Se enfrentaban a un rival complicado, el Betis de Valladolid. El Cadete pudo salvar el encuentro, con un empate a cero. Obteniendo un punto en próximos encuentros, estaría matemáticamente salvado. El Infantil, por su parte, perdió 0-1, por lo que se complica su situación liguera.