Juan Martínez Rey, jugador juvenil del Racing de Ferrol, actualmente con 18 años, ha promocionado y de un salto pasa a ser jugador del primer equipo del club gallego. Rey firmó su nuevo contrato profesional que le une al club durante los próximos tres años. Su número en la camiseta será el 23, pese a que su ficha federativa continuará siendo del Juvenil. Combinará su participación con el primer equipo en Segunda B junto con el Juvenil cuando no sea convocado por los mayores.
«Se lo merece. Por su trabajo y sacrificio. Además creemos que es un futbolista que tiene un potencial enorme», estas palabras eran la primera reacción del entrenador del primer equipo Manolo Sánchez después de conocerse la noticia. Las declaraciones del técnico asturiano concuerdan con lo que había manifestado uno de los pesos pesados de la plantilla racinguista, el capitán Jonathan Martín, hace tan solo tres días: «Nos ha sorprendido su desparpajo a la hora de jugar en partidos importantes como el día en el que salió de titular contra el Zaragoza. A pesar de no tener experiencia en encuentros de este nivel, rindió como uno más. Creo que se merece estar con nosotros toda la temporada, pero esa es una decisión que deben tomar desde el club».
Sin embargo, el entrenador advierte de que van a dosificar al jugador para no quemarlo. «Es importante que ahora sepamos cuidarlo. Es un futbolistas que está entrenando a un ritmo mucho mayor de los que lo solía hacer, por eso hay que ir con cautela. Tampoco es bueno que ahora de repente sienta una presión innecesaria. Debe seguir como hasta ahora», explica el preparador.
El ascenso repentino de Juan Martínez Rey, que empezó a disfrutar de minutos por las lesiones de jugadores importantes como Manolo Pérez o Jorge Zafra, puede convertirse en acicate para la cantera. «Nosotros abrimos las puertas a todos los jugadores que demuestren cualidades suficientes como para estar con el primer equipo», asegura Manolo Sánchez.
Por su parte, Juan Martínez ha mantenido en todo momento los pies en el suelo. Siempre que se le preguntaba sobre la posibilidad de estar en la primera plantilla la respuesta era la misma: «Yo tengo que trabajar mucho. Estos son muy buenos». En cuanto al jugador que más le ha sorprendido desde que está trabajando con el equipo de Segunda B, el juvenil no lo duda: «Cami. Quizá por la posición en el campo que ocupa. Es más o menos la misma en la que juego yo. Pero es que además el francés es un auténtico pulmón. No da un balón por perdido y llega a todas las jugadas».
La Voz