 Juan Santisteban Troyano (Sevilla, 1936) es considerado un padre por todos aquellos futbolistas que en su día tuvieron el privilegio de tenerle como entrenador en categorías inferiores de la Selección. "Es el mejor técnico que he tenido nunca, es como mi segundo padre", reconoció en su día un jugador por el que ahora se pagarían auténticas millonadas pero que en aquel entonces disfrutaba del título europeo Sub-17, justo lo logrado ayer por una de las generaciones posteriores.
Humano, siempre accesible, educado como muchos otros personajes de su prestigio deberían ser, Santisteban entró en la Federación en 1988. En estos 20 años ha visto pasar a los mejores jugadores españoles y de todos ellos tiene anécdotas. Pero lo mejor de todo es que no hay ni uno que pueda hablar mal de él, pues el cariño que siempre ha ofrecido a sus niños, como él denomina a los jugadores ha sido espectacular. En este tiempo conquistó nada más y menos que 12 títulos, incluido el de ayer, que se dividen en cuatro Europeos Sub-16, dos Europeos Sub-17, un Europeo Sub-19 y cinco Meridian Cups. Ahora, a punto de cumplir 72 años, le llega la hora de dejar paso a gente más fresca y nueva.
Él ha reconocido que si fuese más joven le gustaría continuar, pero entiende que la Federación busque a gente más joven y que pueda aportar otras cosas en el proceso formativo. Sin embargo, su salida podría no ser definitiva porque en el máximo organismo están pensando un puesto honorífico dentro del mismo.
AS.com |