 Los puntos tienen a veces un valor superior al que reflejan. Un punto siempre valdrá un punto en la clasificación, pero puede valer más o menos en el estado de ánimo de quien lo suma. Depende del modo en que se obtenga. Al Fabril le supo ayer a triunfo el empate que consiguió frente al Cultural Leonesa, un rival que lo superó en una parte larga del encuentro, que perdonó la sentencia en la segunda mitad justo antes de que los coruñeses se volcasen, un poco a la desesperada, en busca de un remedio a la derrota que sufrían, y que acabó recibiendo un tanto en el minuto 90 que puso fin a su racha de nueve partidos sin ver perforada su portería.
El Fabril derribó la pared de contención leonesa con un remate de Juanan, que se estrenó como goleador esta temporada cuando pasaban 25 segundos del minuto 90, y que volvió a conceder premio a su equipo al borde del pitido final, como los días de las victorias sobre el Marino y el Barakaldo con tantos de Lassad y Chirri.
El punto sabe a tres por dos razones principales: porque el Fabril no dio la talla en el primera parte, aunque afortunadamente enchufó las luces tras el descanso; y porque el Cultural mostró en Abegondo sus credenciales de aspirante al ascenso. Los leoneses forman un equipo armoniosamente conjuntado, organizado y trabajado hasta el punto de ofrecer la sensación de jugar en superioridad numérica, un grupo que cuida el toque y busca la precisión. Su primer tiempo fue extraordinario, no concedió absolutamente nada al Fabril, que no se acercó en ningún momento al área. Además marcó. Mateo enganchó un despeje equivocado de Manu tras un saque de esquina y fusiló a la red al cuarto de hora. Rubén García chutó desde lejos y también rozó el gol. Como Óscar Rico y como Santi Santos, que se tropezaron con los guantes de Manu. El equipo leonés era muy superior y el Fabril parecía jugar en otra liga, la de los equipos que tendrán que luchar por la permanencia.
Sin embargo, el Cultural no mató el encuentro cuando afiló sus armas y el Fabril comenzó a sacarle filo a las suyas después de que Óscar Rico encarase solo a Manu y disparase fuera a pocos centímetros del palo. Esta ocasión ocurrió en el minuto 70, uno después de que Chirri, el efecto revitalizador del Fabril en los dos anteriores partidos jugados en Abegondo, ingresase en el rectángulo.
Con IvánCarril
También jugaba entonces un reaparecido y entonado IvánCarril, el primero en disparar a puerta en una falta directa, el primero también en obligar a Bermúdez a hacer una parada. El portero visitante detuvo además otro disparo de Chirri. Y Lassad mandó el balón fuera al encontrárselo en el área mal rechazado por un defensa.
Pero faltaba Juanan por rematar. Se marchó el central al área leonesa y Manu puso el cuero en juego desde el centro del campo en una falta. La zaga no defendió el envío largo y el balear blanquiazul puso la bota para batir a Bermúdez al borde del área pequeña. El Fabril levantó otra piña de abrazos junto a la banda en la última bocanada de aire del partido y el banquillo celebró el empate como si fuera una victoria. Los chicos de Tito Ramallo se alejan un poquito más de las plazas de descenso, de la que no escapan los filiales del Racing y del Sporting, que perdieron ayer.
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