Está claro que los jugadores jóvenes necesitan minutos para hacerse con un hueco en el equipo y crecer, pero es que en el mismo once realista hay ejemplos recientes de que Zubieta da jugadores más que válidos para el primer equipo. Ahí están, sin ir más lejos, los casos de Castillo, Mikel González e Iñigo Díaz de Cerio. El primero sumó minutos en Las Palmas, mientras que los otros dos ya gozaron de oportunidades el pasado año en Primera. Los tres son el más claro ejemplo de que de Zubieta salen buenos jugadores y que, únicamente, hay que confiar en ellos.
Esta apuesta por la cantera no supondría una renuncia a los retoques de calidad que hagan crecer al equipo y que puedan devolver a la Real Sociedad a la elite del fútbol español, pero sí un veto a medianías futbolísticas a las que estamos acostumbrados.
Tanto en el Sanse como en el División de Honor hay mimbres para hacer buenas cosas.Sólo falta confiar en ellos.
Diario Vasco