 Esos 1,8 millones de euros que esta semana están cobrando los futbolistas que componían la primera plantilla de la temporada pasada fue aquel pellizco al que se llegó tras una pesada negociación y que sirvió para desconvocar una de las huelgas anunciadas. En realidad, el dinero salió de la caja fuerte de la Liga de Fútbol Profesional y fue a parar a la AFE que actúa en calidad de entidad depositaria, porque de hecho pertenecía al club granota en concepto de compensación por el descenso de categoría.
Esos 1,8 millones de euros se han salvado de entrar en todo el proceso concursal presente en la entidad. Pese a que en un primer momento se entendió por parte de la autoridad judicial que debía formar parte de la deuda que hay con la masa de acreedores (el dinero habría entrado en la caja fuerte del club), el abogado de los jugadores argumentó que técnicamente ya se podía entender como cobrado -porque así se acordó en la negociación con el club- aunque lo tenía en depósito la AFE, que ahora es la que ha empezado a distribuirlo. Para la pasada plantilla -algunas fichas se disparaban al millón largo- viene a significar algo de calderilla, tan sólo un 8% como mucho de lo que se les adeuda.
Quedan pendientes y dentro del proceso concursal casi 16 millones de euros todavía. No obstante, se dinero de la Liga también hay que repartirlo entre la gente que militaba en el filial, en el juvenil y los empleados. Para ellos no es calderilla, ni mucho menos. Para la gente del Levante B y del juvenil, su trozo de esos 1,8 millones viene a suponer casi el 40% de lo adeudado mientras que para los trabajadores es una de las cuatro mensualidades que no cobraron. Los primeros que ya están recibiendo el dinero son los futbolistas, que son los que al fin y al cabo tienen vinculación con la AFE. Se supone que para el resto de personal se tramitará en los próximos días.
Precisamente, ayer una representación del consejo se reunió con los auditores para liquidar la mensualidad actual. De momento, el club tiene liquidez por los 1,4 millones de euros ingresados en concepto de traspasos de jugadores, si bien alguno de estos pagos todavía están pendientes de cobro. Ahora, con la entrada en proceso concursal, el Levante está -aunque apretado por su estrechez económica- al día en los pagos. Y eso, después de lo que se vivió hace unos meses, lo agradecen todos: empleados y jugadores.
Obligados por las circunstancias, el consejo no ha tenido otro remedio que gastar sólo hasta donde ingrese. Aún así, hay margen para evitar el palizón del autobús a Jerez y por primera vez el Levante viajará el low cost.
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