 El actual entrenador del Sevilla, Manolo Jiménez, es un gran conocedor y amante de la cantera. Su germen como técnico se remonta al filial sevillista y ahora no quiere dejar pasar la oportunidad de confiar en esos jóvenes que tan buen resultado le han dado.
Han tenido que pasar ocho años, los que van de la primera etapa de Caparrós a la de Jiménez para que la cantera recupere un verdadero peso en el primer equipo. Además, ahora la inclusión de jugadores de la casa no llega en época de vacas flacas ni forzada por ninguna «economía de guerra». Así, el Sevilla inicia esta temporada con Jesús Navas, Diego Capel, David Prieto, Crespo, Javi Varas, que se consolida dentro de los planes de Jiménez, y el argentino Fazio, que pese a no desarrollar su formación deportiva en el Sevilla, fue fichado para el filial sevillista, donde ha jugado y crecido como futbolista. Además de estos seis, el juvenil Cala ha realizado la mayor parte de la pretemporada con el primer equipo y, seguramente, tendrá oportunidad de disputar algunos minutos con el primer plantel en este curso.
La temporada pasada —tras la muerte de Antonio Puerta después de disputarse la primera jornada— la plantilla nervionense continuó la Liga únicamente con dos canteranos. Juande Ramos contó con Jesús Navas y Diego Capel. Sin embargo, fue con la marcha de Juande al Tottenham y la llegada de Jiménez cuando se confirmó la intención de recuperar el preciado talento de la cantera. Con la línea defensiva bastante mermada, el técnico arahalense comenzó tirando de Crespo, le dio continuidad a Fazio y subió a David Prieto en el último tramo liguero. Los dos últimos ofrecieron un rendimiento excelente y contribuyeron de forma decisiva al notable sprint del equipo. Además hizo debutar a Casado, y Alfaro disfrutó de minutos.
En la temporada 2006-07, en la que el Sevilla conquistó su segunda Copa de la UEFA, la Copa del Rey, la Supercopa de Europa y terminó tercero en la Liga, Juande utilizó con asiduidad sólo a dos canteranos, Jesús Navas y Puerta, cuya proyección le hizo incluso ser convocado por Luis Aragonés para la selección absoluta.
Una campaña antes, en la 2005-06, la primera a las órdenes de Juande Ramos tiró de Jesús Navas, Kepa, Puerta y sólo de manera testimonial de Jesuli. Tras disputar la primera jornada de Liga se marcha Sergio Ramos al Real Madrid y llegan jugadores extranjeros con un cartel de lujo, como Saviola, Luis Fabiano, Kanouté, Maresca, amén de Palop, que consagraron al equipo nervionense como uno de los grandes de Europa, al conseguir el primer título internacional para el Sevilla en el mismo curso que celebró su Centenario. Esa temporada marcará un punto de inflexión en la historia de la entidad y de la afición. Sin embargo, estos éxitos no son fruto de la casualidad, ni siquiera del trabajo bien hecho en una temporada. El inicio del éxito sevillista viene de la mano de Caparrós. En aquel año en el que el Sevilla militaba en la División de plata había que tirar de los recursos de la casa para solucionar un panorama nada halagüeño. El utrerano subió al equipo a Primera en la temporada 2000-01 con una plantilla en la que militaban Francisco, Loren, Gallardo, Prieto, Víctor Salas y el repescado Tevenet. A la campaña siguiente, disputando ya la máxima categoría, volvió a confiar en varios de estos jugadores de la casa y tiró además de Antoñito y le dio galones de titular a un jovencísimo José Antonio Reyes, quien ya deslumbró en ese curso. Ese año hicieron la pretemporada con el primer equipo un total de diez canteranos. El Sevilla logró hacer un gran papel en su vuelta a la máxima categoría, acabando en octava posición tras pelear por los puestos europeos hasta el final.
Durante las cinco temporadas de Caparrós en el banquillo rojiblanco siempre hubo un mínimo de seis canteranos por temporada, una época dorada para estos jugadores. En todas ellas, salvo en la 2003-04, tres de ellos entraron en el once más utilizado por el utrerano.
Actualmente, el Sevilla Atlético es el único filial en Segunda. Además, 20 de los 22 equipos, desde el Sevilla C hasta los benjamines, se han proclamado campeones de sus respectivas competiciones. Son algunas de las razones por las que, ahora, la cantera vuelve a recuperar su importancia en la primera plantilla sevillista.
ABC de Sevilla
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