 La fundación Osasuna se ha ido metiendo en las vidas de muchas personas y no sólo del entorno del club. Su trabajo consiste en gestionar y potenciar el fútbol base de Osasuna a través de las categorías inferiores. Se han creado escuelas de fútbol por toda Navarra, convenios y becas para que los niños tengan una formación completa. También tienen actividades sociales, culturales y deportivas para que el resto de “rojillos” puedan disfrutar de la fundación.
La escuela de la fundación cuenta con 22 sedes repartidas por Navarra donde a parte de una formación deportiva, se les ofrece una formación más humana. Asistencia a partidos en el Reyno de Navarra, visita de los jugadores y festivales son algunas de las cosas que hacen que los niños disfruten más si cabe. Las edades oscilan entre 6 y 12 años excepto en los porteros que se dará más margen.
A parte de fomentar el deporte en niños de Navarra, la fundación colabora con el Proyecto Social Nicaragua de la fundación Juan Bonal. Osasuna llevaba tiempo con el llamado Proyecto Gol, y por cada gol que mete el primer equipo se apadrina a un niño. Ya van 83 pequeños. Tras el éxito del proyecto, Osasuna hizo un convenio con la escuela de fútbol en Ciudad Darío (Guatemala). La nueva escuela pasó a llamarse Osasuna- San Antonio y en ella más de 60 niños y niñas se benefician de una formación deportiva.
El club navarro puso material deportivo, camisetas, balones, así como entrenador, secretaría de gestión, y se aprobó el gasto necesario para que puedan competir por todo el país (desplazamiento seguro, manutención, etc.) El objetivo principal es añadir a la formación académica la formación deportiva para que los peques, a parte de disfrutar del fútbol, estén alejados de la delincuencia, drogas, etc. Varios medios se han unido a esta iniciativa y es que ganar un partido, la copa, o subir a primera no lo es todo.
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