El fichaje por el Athletic de dos infantiles guipuzcoanos empieza a traer cola. Los protagonistas son un portero de 14 años procedente del Zumaiako, Aitzol Aizpurua, y un centrocampista del Amaikak Bat de Deba, Juan Manuel Iparragirre. La Real Sociedad ha salido a la palestra para denunciar la fuga de los dos jóvenes, puesto que se encontraban en clubes convenidos. Desde el conjunto txuri urdin también se dice que ninguno de los clubes ha autorizado a ambos jugadores "a acudir a las convocatorias del Athletic, aunque lo hayan hecho".
La Real Sociedad asegura que el propio Iñaki Badiola ha estado en contacto con los padres de ambos jugadores desde el pasado 16 de abril, con el objeto de comunicarles los planes de futuro que tenía el cuadro guipuzcoano. "El 16 de abril fue la fecha en la que se indicó la decisión definitiva de que los jugadores formen parte de la disciplina de la Real Sociedad de cara a la campaña 2008-2009 en adelante, tras al menos un año de participación en sesiones de entrenamiento y torneos en los que ha participado la Real Sociedad", reza el comunicado txuri urdin.
El conjunto guipuzcoano añadió que tanto el Zumaiako como el Amaikak Bat, así como su estructura deportiva, son sabedores de "las establecidas en el convenio vigente firmado con la Real Sociedad, así como al interlocutor dentro de la estructura técnica de Zubieta".
Medidas federativas
Desde la entidad guipuzcoana también quisieron hacer saber la normativa de la Federación Española de Fútbol, en su artículo 21, dice en estos casos: "Los futbolistas con licencia a favor de un club no podrán jugar ni entrenarse en equipos de otro salvo lo establecido en las disposiciones legales y en las que contiene el presente reglamento".
Por ello, la Real Sociedad considera que el fichaje de los dos jugadores infantiles incumple la normativa federativa y, por tanto, añade que deberían aplicarse "las sanciones previstas en elartículo 81 bis del Reglamento Disciplinario". Este punto dice que "los futbolistas con licencia a favor de un club que jueguen o entrenen en equipos de otro sin autorización del primero, salvo lo establecido en las disposiciones legales, serán sancionados con suspensión de un mes a 2 años". Pero la sanción no se quedaría ahí, también habría multa económica " de entre 300 y 1.200 euros al club en el que indebidamente intervengan los jugadores"
El Mundo deportivo