Ignacio Camacho sigue sin entrar en los planes de Javier Aguirre. El "Vasco" volvió a dejarle fuera de la convocatoria, es un descarte habitual, de cara al partido de ayer noche ante el Betis. Concluye así para el canterano una de sus semanas más complicadas como jugador del primer equipo.
Pese al halo de luz que supuso para él la titularidad que le brindó Aguirre en el choque de Champions ante el Liverpool en el Calderón, su situación no ha cambiado ni un ápice. Los datos hablan por sí mismos: es el único futbolista del primer equipo, incluido Domínguez, que aún no ha debutado en Liga. Su concurso hasta ahora se resume en 72 minutos ante el Liverpool en la Liga de Campeones y 174 minutos en la eliminatoria copera ante el Orihuela.
Esta semana ha sido especialmente dura para el canterano. Todo comenzó el día previo al choque ante el Sporting de hace ocho días. El canterano permaneció entrenando en solitario junto a Nacho Ambriz, segundo de Aguirre, varios minutos después de que sus compañeros se fuesen al vestuario. Cuentan quienes le vieron abandonar el césped tras esa sesión individualizada, en la que conoció que tampoco iría convocado al Molinón, que en sus ojos asomaban lágrimas.
Una extraña situación que se recrudeció aún más el pasado martes en la banda del Vélodrome. Con la eliminatoria resuelta, Aguirre introdujo ocho cambios en el equipo tipo y convocó al centrocampista maño. No fue titular, pero Aguirre le ordenó salir a calentar una vez arrancó la segunda mitad. El pivote comenzó a trabajar a pie de banda y en solitario, clara señal de que iba a gozar de su oportunidad. Sin embargo, y sin apenas calentar, Aguirre apostó por dar entrada a Forlán y Maniche, éste último para reforzar la demarcación que podía haber ocupado Camacho. En ese momento, De las Cuevas, otro de los que habitualmente lo acompaña en la grada del Calderón, ya trataba de calmar los enardecidos ánimos de un jugador que no daba crédito a lasituación que estaba viviendo. Minutos después, Aguirre dio entrada al propio De las Cuevas y agotó el cupo de cambios. La respuesta del canterano: un zapatazo a la valla publicitaria.
Ayer, de nuevo, lista de convocados de Aguirre y Camacho en la grada. Una situación incómoda para el futbolista y que le condujo a abandonar de nuevo la ciudad deportiva con gesto serio. Muy serio. No entra en los planes de un Aguirre que, aún así, permanece muy pendiente de él, tal y como demuestra los entrenamientos individualizados, generalmente para mejorar su golpeo con la izquierda, que le prepara en alguna que otra sesión. En el club siguen considerando que es intocable y se niegan a traspasarlo. El propio futbolista no quiere abandonar el Atlético. Aún así, no es descartable que el canterano se aferre a una posible cesión en Navidad.
El Mundo deportivo