 España siguió el guión en Kazajistán con más problemas de los esperados. Los de López Caro, que se adelantaron gracias a un libre directo perfecto de Granero, pagaron caro un error en defensa con un empate que sembró de dudas a los nuestros. Un tanto en propia puerta kazajo, originado tras un centro con veneno de Raúl García, puso las cosas en su sitio y reflejó en el marcador la distancia sideral entre dos selecciones en mundos distintos.
El 1-2 en el desangelado estadio Tcentralny nos asegura acabar primeros de grupo y no faltar en el sorteo de los cruces que decidirán los países que estarán en el próximo Europeo. La sub 21 subió un peldaño obligado para estar en la cita de Suecia del verano que viene.
Arrancó una nueva era en esta selección que no dejó de lado los pasos marcados anteriormente. La España de López Caro repitió lo único que saben hacer los nuestros en este grupo de clasificación, llevarse los tres puntos. El camino inmaculado, se han ganado los siete partidos disputados, casi se tuerce en Kazajistán por un despiste en defensa que aprovecharon los kazajos cuando ni pasaba por sus cabezas complicar el plácido partido que estaba trazando España.
Gancho de Granero
Los nuestros, dominadores absolutos de la situación, se encomendaron a un bastión llamado Granero. El 'Pirata', centro de la operaciones, comandó la posesión española y marcó el primero. Esteban sacó a paseo su función de francotirador a balón parado con un derechazo perfecto.
Mata y Sisi por los costados incordiaron a una selección kazaja que se limitó a esperar ser pisoteada sin demasiado dolor. España, siempre con el freno de mano echado, se dejó llevar y se llevó un susto tras el descanso. Kenbaev firmó la igualada aprovechando un regalo en bandeja de nuestra defensa.
De regreso al mundo real
El giro en la película trastocó los planes de una selección española a la que le costó seguir con su buena letra. No encontró su fútbol para volver a poner las cosas en su sitio, tampoco le hizo falta. Incluso, se metió en guerras que no convienen y cayó en un cuerpo a cuerpo que pudo darnos un susto de verdad. En el 85', a pesar de todo, un centro de Raúl García encontró en un defensa rival al mejor de los rematadores y devolvió a Kazajistán a la realidad.
España firmó una victoria que nos permite estar presentes en el bombo de los dichosos cruces, ésos que últimamante están alejando a la sub 21 de los sitios marcados a fuego en el calendario. El martes, contra Rusia, tocará disfrutar con el trámite y esperar ese sorteo de esa eliminatoria crucial.
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