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Una vez más, los primeros minutos del partido, esta vez ante el Lagun Onak, fueron decisivos para el devenir del mismo. En Umbe, 1-4.
El sol se escondió la mañana del domingo entre una maraña de nubes, presagio de lo que le iba a ocurrir al Urko Alevín sobre la hierba artificial de Unbe.
Un gol encajado poco después del pitido inicial, de penalti más que dudoso, y un balón que, con increíble mala fortuna, salía por la línea de fondo al empujarlo Jon Ander a puerta vacía.
Este comienzo hizo mella en la moral de los Eibartarras que presenciaban, aún sin haberse asentado en el campo, cómo se volvía a repetir la película de siempre; Ibon Santamaría, Arkaitz, Mendi (Julen Mendicute), Jorge Crespo, Asier Zabalo, Jon Ander, Ibon Hernando, Ander Losada, Sergio Osua, Alvaro y Aritz no terminaban de sentirse cómodos en el terreno de juego y no sacaban fruto de sus esfuerzos.
Ander Losada, con gran proyección como delantero centro, luchaba todos los balones largos que le mandaban sus compañeros del Urko, pero casi siempre se topaba con el muro defensivo de sus rivales. El Lagun Onak, por su parte, presionaba con tesón y al comienzo del tercer y último tiempo ya había marcado 3 goles más a pesar del buen trabajo de Ibon bajo los palos. El 0-4 dejaba totalmente sentenciado el encuentro.
Los chicos del Urko echaron los últimos arrestos y tiraron de orgullo. La pelota empezó a circular un poco mejor, y Asier Zabalo desde el centro del campo pudo imprimir algo más de velocidad al juego del equipo. En esas estaban cuando Ander Losada se sacó de la manga un tremendo disparo desde fuera del área que impactó contra el poste de los Azpeitiarras. Y una vez más, ... la suerte no acompañaba.
Cuando ya nadie pensaba que era posible conseguir algo positivo, una gran internada de Ibon Hernando por la banda derecha y su posterior pase atrás fue aprovechada por Ander para mandar el balón a la red. El Urko celebró el gol aún sabiendo que a falta de 5 minutos poca cosa más se podía hacer. Sin embargo, instantes después Julen Mendicute estrelló contra el larguero un saque directo de falta poniendo un nuevo “uyyy” en las gradas; la pelota rebotada cayó a los pies de Asier que tuvo que enganchar un disparo complicado... y se marchó fuera. No dio tiempo para más,1-4 fue el resultado final.
Ocurra lo que ocurra, el Urko Alevín no cejará en su lucha contra los postes, contra sus rivales, contra los arbitrajes, contra los hados...y a buen seguro que algún día recibirá su merecida recompensa. Mientras tanto, ¡no desesperéis, chicos, que esto es sólo un juego!
Asier S.B. & nTx para joinfutbol.com |