 El dato que más llama la atención al echar un vistazo a los defensas que conforman la plantilla de Osasuna es el hecho de que absolutamente todos ellos, salvo Corrales, han salido de la cantera osasunista.
El lateral zurdo titular, sevillano, creció en las categorías inferiores del Real Madrid, pero los otros siete miembros de la primera plantilla comenzaron en Tajonar. Y no por ello se ha resentido la defensa del equipo, nada más lejos de la realidad.
Los hermanos Flaño, Cruchaga, Josetxo, Monreal, Izquierdo, y el canterano Echaide, que este año se incorpora a la primera plantilla, resultan formar una de las zagas más complicadas de superar en el campeonato español. Todos ellos han entendido el espíritu aguerrido que siempre caracterizó a Osasuna.
El Mundo Deportivo
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