Los clubes de la Liga de Fútbol Profesional acudieron el martes a una conferencia celebrada en Madrid para estudiar el proyecto de la
Liga de filiales, en la que tomarán parte los conjuntos nodrizas de las 42 sociedades de la LFP. El Eibar no envió a ningún representante a esta reunión, aunque se muestra favorable a la puesta en marcha de esta competición, que en principio no arrancará la próxima temporada. Aún quedan muchas cuestiones por resolver, por lo que todo hace indicar que se esperará a la campaña 2009-10 para ponerlo en marcha.
Tras más de cuatro horas de intenso debate, y una vez visto el informe elaborado por Roberto Olabe, responsable de la creación de la futura Liga, y los estudios de las Ligas francesa, portuguesa e italiana, se decidió seguir profundizando en la posibilidad de crear una Liga de filiales. El domingo se llevará a cabo un nuevo encuentro entre los directores deportivos de estos clubes y el secretario técnico del Eibar, Javi Pérez, sí que acudirá esta vez a la cita.
La postura del club armero es favorable a la implantación de este sistema de competición, aunque Pérez entiende que puede resultar «algo complicado que salga adelante. Nosotros estamos a favor de la creación de esta Liga, porque tanto a nivel económico, como deportivo puede resultar muy interesante para un club como el Eibar, que trabaja mucho con la cantera. Aún así, sabemos que hay muchos intereses en juego. Hay clubes que quieren ponerlo en marcha lo antes posible y otros prefieren desarrollar más a fondo el proyecto».
Una de las cuestiones más relevantes a resolver es el aspecto económico de este proyecto. En este sentido, los clubes pidieron a la Liga Profesional que el torneo se autofinancie a través de contratos televisivos y patrocinadores. «La autofinanciación nos parece algo fundamental, puesto que de otro modo, los clubes no podríamos asumir el gasto que puede suponer».
La Liga de filiales constaría de tres fases de competición. En la primera habría tres grupos de 14 equipos cada uno, emparejados por proximidad geográfica. Liga sería a una sola vuelta y se clasifican los cuatro mejores y los dos mejores quintos.
En la segunda fase volvería a haber tres grupos, uno con los catorce mejores de la primera fase, que se denominará Super-Liga, y otros dos grupos con los restantes, por proximidad geográfica, que se denominará Clasificación Copa. El sistema de competición sería una Liga a doble vuelta.
En la tercera y definitiva fase participarían ocho equipos, los seis primeros de la Super-Liga y los dos ganadores de los grupos de Copa. Se enfrentarían por eliminatorias a doble vuelta hasta decidir el campeón.
Dado que el principal fin de esta competición es dotar a los jóvenes de las diferentes canteras de una progresión adecuada, la participación estaría limitada a los jugadores de 16 a 21 años, aunque se autorizarían 8 fichas de menores de 23 años.
El Correo Digital