 Tiene sólo 16 años, pero ya puede presumir de que en su currículum deportivo vaya a aparecer siempre el ser campeón de Europa. Es una de las consecuencias que tiene el haber ganado el Europeo sub 17 disputado en Turquía y marcar el cuarto tanto en la final ganada a Francia por cuatro a cero.
Un título que otorga prestigio, aunque no sea a niveles tan superiores como la afición española lleva tiempo esperando. Pocos jugadores en España tienen este galardón, que de momento únicamente ha estado al alcance de las generaciones de oro de los escalafones inferiores del fútbol patrio, representados por estrellas actuales como Cesc Fábregas o Iker Casillas. Además, claro está, de los míticos Rivilla, Pereda, Iribar y compañía, que vencieron en la famosa Eurocopa de España de 1964.
Precisamente por la corta edad del protagonista sevillano en estos días, no son los que llegaron a ser ídolos nacionales hace 44 años los que más le llaman la atención. Manu Gavilán reconoce que los jugadores a los que admira son los que recuerda su corta experiencia como futbolista: «Messi es sin lugar a dudas mi jugador favorito. También Bojan es un grandísimo profesional y se ve que llegará lejos, pero Leo Messi es en estos momentos de los mejores del mundo y hay que admirarle por cómo juega». Y si se le pregunta por el delantero -su demarcación natural- que más le llama la atención en estos momentos y que es al que le gustaría parecerse, no duda en tirar por la vía española y «rendirse» a los pies de uno en concreto: el actual ariete del Liverpool, Fernando Torres. «Para mí él (Torres) es un jugador al que me gustaría parecerme en el futuro, ya que es en quien me fijo para mejorar».
No tiene pecas este sevillano, pero sí posee una serie de características bastantes similares a las del ex jugador del Atlético de Madrid. Gavilán resume su estilo en cuatro claves: «No soy el típico delantero cazagoles. Me gusta caer a banda para llegar hasta el área, bajar hasta el centro del campo para apoyar al mediapunta, tengo un disparo bastante bueno desde fuera y me gusta aguantar la pelota cuando es necesario».
A pesar de estas similitudes con Fernando Torres, este espigado jugador no es ajeno al equipo donde está y le corre la sangre verdiblanca por las venas. Por ello, tiene el mismo ídolo de cualquier adolescente bético, Alfonso Pérez Muñoz, y sueña con marcar goles en el feudo del Real Betis con la elástica de las trece barras enfundada en su cuerpo. «Desde chico recuerdo a Alfonso corriendo por el campo del Betis y ojalá llegara a ser como él. Del equipo actual el que me gusta es Pavone en mi demarcación».
Eso sí, aunque lo tiene todo para ser a medio plazo una futura estrella del Real Betis, sabe muy bien que debe tener los pies en el suelo, «porque me lo ha dicho Santisteban, que todavía me queda trabajar mucho y no me puedo creer que haya hecho algo». Al menos, sabe muy bien quién es y lo que tiene, algo difícil de ver en futbolistas de hoy día. En sus manos está poder celebrar títulos con «su Betis» próximamente sobre un terreno de juego.
ABC De Sevilla
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