«¿Quién ha sido el mejor futbolista de la pasada temporada»?, «¿de qué equipo eres?», «¿te gustaría volver a Gijón?», «¿te parece bien que haya subido el Sporting a Primera?»... Tener las cosas claras en lo que a fútbol se refiere no es siempre una cuestión de edad. Si hay adultos que son incapaces de decidirse entre dos entrenadores o futbolistas de hechuras similares, hay niños que preguntan prácticamente de todo.
El campus del Sporting hace tiempo que rompió fronteras. La cantera rojiblanca ha ampliado sus miras y busca por todo el mundo jóvenes promesas y adolescentes con talento. Los participantes, más de cien chavales del primer turno, simularon ayer, al término del entrenamiento matinal, ser los periodistas de cualquier programa deportivo. Y, como primer invitado -David Villa será uno de ellos cuando finalice sus vacaciones-, un futbolista asturiano que está viviendo una segunda juventud en un Getafe implicado ya en causas mayores que la salvación en Primera División.
Paso rotundo y gesto convencido. Mario Cotelo, ex futbolista, entre otros conjuntos, del Sporting, se puso ayer frente a los jóvenes futbolistas del campus. «Tenía muchas ganas de venir. No puede hacerlo cuando el ascenso, pero siempre es agradable ver a los viejos amigos y visitar la casa que me lo dio todo», aseguró el jugador de La Felguera nada más poner pie en las instalaciones.
«Ahora, a trabajar»
«Se ha conseguido lo que todos llevábamos esperando los últimos diez años. Ahora, toca trabajar y hacer las cosas como todos pensamos», añadió Mario, siempre acompañado por Pepe Acebal y José Manuel Pernía.
Sus mejores cualidades emergen en el vestuario y en el césped cada domingo, donde deja hablar a sus botas. Pero ayer lo hizo en una sala repleta de jóvenes jugadores. «Ahora hay que hacer las cosas bien, no tirar la casa por la ventana, aunque para ser competitivos hay que gastar dinero, pero no mucho porque no te garantiza nada, como se demostró en el Zaragoza», afirmó el jugador, para el que «con dos o tres cesiones, si son capaces de acertar, y algún fichaje» sería suficiente porque «hay una buena base».
Cotelo firmó unos cuantos autógrafos y atendió pacientemente las preguntas de los pequeños. «El éxito pasa por razonar los fichajes y apostar por futbolistas que aporten muchas cosas en el campo, pero que en el vestuario formen una piña. Eso es lo que nos pasa a nosotros». Una afirmación, que en boca del asturiano, toma una relevancia especial. Las pronuncia un veterano futbolista, de 33 años, tras una prolongada carrera profesional.
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