 Hace ocho meses que el Mallorca se fue del Luis Sitjar y ese tiempo ha bastado para que el viejo estadio se convierta en un vertedero, en un foco de suciedad y degradación en pleno casco urbano de Palma. El campo cuna del mallorquinismo y en el que han crecido tantísimas generaciones de aficionados bermellones, en el que mayores glorias se han vivido en más de medio siglo de fútbol, es ahora un solar abandonado al que intentan acceder drogadictos e indigentes.
La hierba ha crecido un metro en algunos puntos del campo, y las diferentes dependencias del estadio se están deteriorando a marchas forzadas. Las imágenes son descorazonadoras. ¿Y cómo se llega a esto? Hace ocho meses, el Mallorca decidió abandonar el estadio porque el coste de mantenimiento era muy alto para la disputa un partido a la semana de fútbol base y, sobre todo, por el interés de optimizar su ciudad deportiva.
Desde que se construyó Son Moix en 1999, el Mallorca tiene su casa en el nuevo estadio y el Sitjar tan sólo había quedado para el fútbol base los fines de semana. Desde que el club dejara las llaves del Luis Sitjar el pasado verano, nadie ha hecho nada, empezando por el Ayuntamiento de Palma.
El presidente de la Asociación de copropietarios del Luis Sitjar, Joan Aguiló, dijo ayer sentir "mucha pena, es una lástima verlo así. Hemos tomado medidas para que al menos no entre gente, no podemos hacer mucho más".
Pedro Terrassa, director general del Mallorca, comentó: "No utilizamos esa instalación, con lo cual no tenemos que hacernos cargo de los gastos del mantenimiento, que son muy elevados. Las llaves del estadio están en una notaría porque la Asociación de copropietarios no quiso recogerlas. Alguien tiene que hacerse cargo de la administración. Lo que debemos hacer todos los copropietarios, incluido el club, es repartirnos el mantenimiento y esto se consigue con consenso y diálogo. Hemos de crear una asociación que se encargue de vigilar y mantener. Debe haber un único interlocutor con el Ayuntamiento y ahora somos muchos".
Aguiló: "No debió irse así"
El presidente de los copropietarios, Joan Aguiló, criticó ayer en declaraciones a AS la decisión del Mallorca de abandonar el estadio el pasado verano: "Si has manejado una propiedad durante sesenta y pico años, has sido el usufructuario y administrador único, has hecho lo que te ha dado la gana, no puedes irte así de pronto. No ha reunido nunca a los copropietarios. El club debería haber convocado a los copropietarios porque eran los administradores de la propiedad para ver qué hacíamos. Deberíamos formar una comunidad de copropietarios y nombrar un administrador que vele por el mantenimiento".
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