 Por fin se ha acabado la disputa, y por fin puede José Raúl Baena jugar en el club que ha elegido. El conjunto que considera más puede hacer por su carrera, en el que mayor producción adivina. Han sido tres meses sin poder ponerse el uniforme y poder disputar un partido, lo que más le gusta en este mundo. Pero tras la resolución del Comité jurisdiccional de la RFEF, Baena ya es perico de pleno derecho.
Tras estos meses de discusiones e incertidumbre, ha llegado la resolución. ¿Cómo se siente?
Me siento muy contento, satisfecho, porque por fin parece que todo se ha solucionado.
¿Cómo ha vivido estos días complicados?
No era una situación cómoda, pero yo he intentado que no me afectara mucho. Me he limitado a entrenar y trabajar duro a la espera que todo se arreglara. Afortunadamente, el club me ha apoyado en todo momento, y me ha ayudado mucho.
¿Qué le decían sus compañeros y su entrenador?
Sobretodo me insistían en que estuviera tranquilo, que tuviera paciencia.
¿Teme que la situación se pueda volver a complicar?
No lo creo, pero tampoco quiero pensar en eso. Yo me siento al fin liberado y estoy concentrado en hacer mi trabajo. Sobre lo que pueda pasar, estaré al margen. Yo sólo quiero jugar en el Espanyol.
¿Porqué se decidió por el Espanyol?
Del Espanyol me atrajo mucho su proyecto deportivo. Vi que en este club podría tener muchas oportunidades. Para empezar me va a dar la posibilidad de jugar en Segunda B, que creo que puede ser muy positivo para mí.
Usted es juvenil, pero formará parte de la plantilla del Espanyol B. Ansioso por jugar ya, supongo...
No se lo puede ni imaginar... Además, el entrenador del B tiene confianza en mí, y creo que puedo tener minutos y hacerlo bien en Segunda B.
Además, ha entrenado también con el primer equipo esta semana. ¿Qué representa eso para usted?
Pues es algo que me ha hecho muy feliz. Se trata de una gran satisfacción, porque entrenar con el primer equipo es lo que queremos todos los que estamos jugando a futbol.
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