 Dentro de la planificación para la próxima temporada, la directiva del Villarreal ha decidido también apostar por realizar una importante reorganización en la parcela deportiva de la entidad amarilla. Así, se producirá una reestructuración notable de uno de los pilares del funcionamiento del Villarreal.
Dos son los nombres propios en este cambio en el organigrama. El primero es el de Antonio Cordón. En los últimos años, ha sido uno de los hombres fuertes de la Secretaría Técnica y actuaba prácticamente como el responsable de los ojeadores que la entidad amarilla tiene repartidos por España y también por Europa. A partir de ahora, su nuevo cargo será el de director deportivo, aunque, en teoría, la responsabilidad de cerrar los fichajes seguirá en manos de José Manuel Llaneza y Fernando Roig Negueroles.
El otro nombre propio es el de Juan Carlos Garrido. Tras ejercer durante los últimos nueve años como el director del fútbol base del club, ahora se dedicará de forma exclusiva a dirigir el filial amarillo, algo que realizará durante las tres próximas temporadas. Garrido ya ha estado al frente del Villarreal B en la última fase del torneo pasado y ha logrado la permanencia en el primer año en Segunda División B.
Juan Carlos Garrido fue entrenador de El Puig durante seis años, con el que disputó dos promociones de ascenso y salió subcampeón en Regional Preferente. Luego fue fichado por el Villarreal como director de la escuela y también para hacerse cargo del, por entonces, filial del Onda. Con el equipo azulejero fue campeón en Tercera División.
Una vez conformado el Villarreal B, se sentó en el banquillo y logró el ascenso a Tercera División, donde también disputó una Promoción de Ascenso. El año pasado le tocó hacerse cargo nuevamente del filial, tras la rescisión de Juan Carlos Oliva, y consiguió la permanencia en el primer año en Segunda B, muy cerca de alcanzar las plazas de los play-offs.
Las Provincias |