 Joaquín Caparrós cerró con la jornada de ayer las habituales sesiones de tecnificación que a lo largo del año ha estado organizando en Lezama los martes a la tarde. En esta ocasión, San Mamés fue el escenario elegido. El técnico andaluz se rodeó de 22 jugadores para llevar a cabo una labor de corrección, de enseñanza. Por eso era frecuente ver al míster del primer equipo haciendo parones en el desarrollo del juego para ofrecer a las jóvenes promesas una serie de orientaciones.
Con la ausencia de, quizá, el mejor valor futuro como es Iker Muniain -arrastra una contractura muscular-, en la sesión se pudo ver buenos detalles de una camada que dicen que viene pisando fuerte. Así, se pudo ver a Ismael López, del Bilbao Athletic y al cadete Jonás Ramalho. También estuvieron Eguaras, del Juvenil Nacional, Guarrotxena, del Cadete de Liga Vasca, al que Caparrós ha llamado para algún amistoso, el infantil Binke, natural de Mali, o Guillermo Fernández, Ruiz de Galarreta y Alejandro Domínguez, que pertenecen al equipo cadete que dirige Gontzal Suances. Precisamente él estuvo en la banda siguiendo las evoluciones de esta jornada en compañía de Luci Martín y Antonio Karmona.
Terminado el breve entrenamiento, Caparrós ordenó la recogida de petos y balones. La disciplina es una tarea que quiere inculcar, como, por ejemplo, comprar unas botas de calidad más que de imagen espectacular |