 De mal en peor. El Sanse sucumbió ayer por la mínima en Zubieta frente a un Racing de Ferrol discreto, pero muy ordenado, y ve peligrar su situación clasificatoria. Los de Idiakez forman un equipo extremadamente joven, están protagonizando un pobre inicio de Liga y no les sale prácticamente nada, lo que va agravando su moral a marchas forzadas. Tampoco ayuda la cantidad de lesiones que padecen, pero eso no debe ser excusa. El equipo debe reaccionar cuanto antes.
El contricante de ayer apenas ofreció nada relevante sobre el terreno de juego. Eso sí, se adelantó en el marcador y eso hoy en día es más de medio partido ganado. Luego, a base de pundonor y una defensa ordenada supo aguantar. En el minuto seis, Deus envió un buen balón aéreo al hueco y Lamatina cabeceó por encima de Ramírez, que no estuvo muy acertado en la colocación.
Oskitz, muy activo en el primer tiempo, marcó en un mano a mano, pero el linier levantó el banderín. Desde la grada no se pudo apreciar con claridad. La cosa es que el equipo guipuzcoano no pudo crear más peligro de ahí hasta el descanso.
Reacción
El rendimiento de los locales mejoró en la reanudación y Sio tuvo un par de ocasiones. Idiakez movió el banquillo, sacó a Gabilondo, pero éste no tuvo su día. El cuadro coruñés pudo sentenciar en algún contragolpe, pero la clasificación no engaña y ellos tampoco están para echar cohetes. El Sanse cae a puestos de promoción de descenso, por primera vez en lo que va de temporada.
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