 Joselu, debutó en Segunda División B a sus 18 años con la camiseta del Celta B ante el el Ciudad de Santiago. Alejandro Menéndez tenía claro que le había llegado la hora para propiciar el salto de una de las grandes promesas del fútbol gallego.
En la grada estaban dos grandes delanteros de otrora. Uno Argimiro Pérez García, Lucas, lo fue para la historia del Celta. El de Ponferrada, al que en su día quiso el Milan, estuvo en el bautizó del que puede ser otro gran «9» celeste. El otro Felipe Miñambres. El asturiano es ahora director deportivo del Rayo.
Joselu tuvo trece minutos más el tiempo añadido pero a los pocos segundos de entrar pudo marcar. El azar es caprichoso y al más joven de los que estaba en el césped de Barreiro le privó de la gloria el más viejo, el medio centro Pepe Rico que salvó su remate cuando ya se colaba en la portería santiaguesa. «Metí la punterita pero se quedó en el barro», lamentaba el de Silleda. Joselu reconoció el cúmulo de sensaciones que experimentó ayer a pesar de su fugaz aparición. «Salí a aprovechar los minutos que me dio el entrenador. Entré mentalizado».
Reconoció que al principio estaba algo nervioso porque debutaba en Segunda B pero poco a poco no notó la diferencia de edad con sus rivales aunque matizó que lo mejor está por llegar «es muy temprano para decir qué se puede esperar de mi. Por ahora noto las diferencias del cambio de ritmo con respecto a jugar con los juveniles. Además no es lo mismo que jugar en hierba natural».
Sus dos semanas de entrenamientos con el filial le han ayudado a que no se note su inexperiencia. Su técnico también lo vio así. «Vamos poco a poco y espero que este haya sido otro paso para él. Creo que es un futbolista de muchísimo talento, Va cumpliendo todas sus etapas. Ahora inicia una difícil pero estoy convencido de que va a hacerlo con éxito y con sobresaliente porque tiene mucha calidad y grandes recursos ofensivos», comentó Menéndez |