 Dos temporadas en Tercera División han sido demasiadas para el Real Zaragoza B. Por eso, para regresar a su lugar natural y necesario, el filial se ha puesto en las manos de Manolo Villanova para estar de nuevo en la categoría de bronce del fútbol español. Y la hora de la reconquista ya ha comenzando, se abrirá el próximo domingo, a partir de las 11:00 horas en la Ciudad Deportiva, frente al Calatayud. El reto y el objetivo es el ascenso, no queda otra. Una presión que asume el veterano entrenador aragonés, que la acepta con normalidad y tranquilidad. El Real Zaragoza B es el gran favorito. La cuestión, indudablemente, es demostrarlo cada fin de semana. El resumen de la situación que ofrece Manolo Villanova apenas a unas horas del estreno del filial en la campaña 08/09 es contundente: "Todos nos dan como grandes favoritos y yo no tengo ningún inconveniente en que sea así. Tengo completamente asumido el que lo seamos, aunque tampoco hay que olvidar a equipos como Ejea, Teruel o Andorra, que ya han demostrado en la pretemporada que van a estar ahí arriba", recuerda el entrenador, que sabe que la Tercera División aragonesa es una categoría tremendamente igualada y competitiva.
El problema, de alguna forma, es saber cómo responderá el grupo ante esa exigencia máxima, sobre todo si se tiene en cuenta que el filial de esta temporada es más filial que nunca. "La exigencia vuelve a ser máxima, eso está claro. El filial del Real Zaragoza tiene que estar, como mínimo, en Segunda División B, aunque todos sabemos que va a resultar tremendamente complicado", reconoce Villanova, que incide en el tema de la juventud de sus futbolistas: "En este equipo tenemos el hándicap de la juventud, todos los jugadores son sub-23, y tanto aquí como fuera, si como esperamos llegamos a la fase de ascenso, vamos a enfrentarnos a equipos con futbolistas muy veteranos", apunta.
Pero ni siquiera la corta edad de los jugadores -un buen número de ellos llegan procedentes del equipo que estuvo en División de Honor juvenil la temporada pasada- preocupa al técnico zaragocista. Manolo Villanova ha visto trabajar a sus futbolistas y está más que satisfecho. "La juventud tiene sus pros y sus contras, es algo a lo que yo ya estoy acostumbrado, por eso estoy muy orgullo y contento por el trabajo y la ilusión que tienen todos mis jugadores".
Y es que la pretemporada, con los partidos de preparación y la actuación en la Copa Federación -donde el Real Zaragoza B se ha clasificado para la final- han dejado las mejores sensaciones a Manolo Villanova. Ni siquiera el hecho de contar con un grupo completamente nueva ha sido un impedimento para el equipo mostrara una buena cara: "Los jugadores están trabajando bien, aunque para nosotros lo más importante ha sido hacer un equipo, ya que contaba con muchos jugadores nuevos. Ene se sentido vamos por el buen camino, y aunque tenemos todavía un gran margen de mejora, estoy muy contento por como se están desarrollando las cosas", asegura convencido el entrenador del filial.
Diario Equipo |